aime Einstein, presidente Tarbut León
"Es nuestra esperanza que la cultura del pueblo judío, y sus múltiples aportaciones a la humanidad, vuelvan a florecer con esplendor en la cuna del Zohar".
Comienza el año 5768 con un renacimiento. Renace la presencia judía en la capital de este viejo reino. Es para mí un honor, como hebreo cubano, asumir la presidencia de esta organización en una ciudad con el glorioso pasado sefardí que tiene León.Desde los albores del reino astur-leonés, hasta el año de 1196, León representaba una realidad única, no sólo en Sefarad, sino en toda la diáspora judía. Sobre una colina mirando al río Torío y las recias murallas de León, se alzaba el Castro de los Judíos (hoy, barrio de Puente Castro), una comunidad hebrea que era orgullosamente autónoma. Tan autónoma, que hasta cuidaba de su propia defensa. La aljama de Puente Castro representaba más del diez por ciento de la población de la capital del reino.Bajo la corona leonesa, los judíos tenían sus propios viñedos y tierras de cultivo, sin las nocivas restricciones que con tanta frecuencia se les limitaba en los otros reinos cristianos y musulmanes de la península. No sólo cultivaban la tierra, sino también el espíritu, ya que la judería leonesa fue cuna de Moshé Ben Shem Tov de León, Moisés de León, excelsa figura del judaísmo español, redactor del Zohar, principal libro de la Kabala, núcleo del misticismo hebreo y joya de la espiritualidad universal.Los hebreos de Puente Castro, Astorga y el Cea servían a la corona no sólo con sus mentes y contribuciones al fisco, sino también con sus espadas. Ellos eran responsables por la defensa de sus aljamas… y en el caso de Astorga, defendían las puertas de la ciudad.
Puente Castro, el Castro de los Judíos, fue destruido por un ejército invasor de castellanos y aragoneses en 1196, durante una de tantas guerras entre los reinos ibéricos. Esto, sin embargo, no destruyó a la kehilá, que se rehízo como un fénix dentro de los muros de León… aunque ya sin la autonomía que había disfrutado en su propio castro.Sorprendentemente, León no fue pasto de la racha de pogromos asesinos que arrasaron a numerosas juderías españolas en 1391. Aparentemente, la malévola propaganda anti-judía que atizó las llamas del odio en casi toda la península, no tuvo mucho eco en la cuna de Moisés de León.
El aciago decreto de expulsión de 1492 extinguió a esta venerable comunidad que había criado raíces profundas por más de setecientos años. Pero, todos sabemos que raíces profundas a veces rebrotan. Nuevos retoños nacen, cuando uno menos se lo espera. Y he aquí que renace un interés por el pasado histórico de Sefarad en León. Las conferencias sobre la judería leonesa organizadas por el gobierno municipal a raíz de la 8ª Jornada Europea de la Cultura Judía, hace sólo unas semanas, fueron un éxito rotundo. La asistencia fue nutrida, y entusiasta. Un concierto de música sefardí ofrecido en el bello escenario del Palacio de los Guzmanes, colmó el recinto con un público ávido de absorber esta parte de su pasado y cultura.
Evelia Fernández Pérez, Concejala Delegada de Cultura y Patrimonio de la ciudad de León, ha demostrado ser una persona de visión, y una amiga de la cultura hebrea. Es nuestra esperanza de que, con la ayuda de más personas con la visión y buena voluntad de Doña Evelia, la cultura del pueblo judío, y sus múltiples aportaciones a la humanidad, vuelvan a florecer con esplendor en la cuna del Zohar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario