La primera parte de la conversación,
sucedió en castellano, y luego fue
derivando, imperceptiblemente, al
inglés.-
CAMINOS..................o solo palabras.
I love you....a love you.........i love you.......................................................
Creo que aquel lamento era como una letanía, una obligada sentencia, con una salida, cuando ya no queda otra.
Si alguna mente sencilla piensa que el trazo del amor es igual o tan rápido como el diseño de un vestido, que confeccionado nerviosamente, cobra vida, la que le da su creador, o si salvando las distancias es como modelar el cabello de una estrella, en la impronta del peine y su aliada la tijera, se equivoca
Ni siquiera lo podríamos asimilar a la obra genial de un arquitecto que plasma un castillo fantástico, en la vera azul y transparente de un lago.
Es mucho más directo trazar la composición de una tela que el artista idealiza con un hombre y una mujer en el acto carnal de sublimizar la unión, así graficada, que intuir, aproximadamente, como será la relación de los seres humanos, con movimiento continuo.
Una mujer romántica por ejemplo, tras una separación, mira sus adentros y dice: “bueno ella sufrió, porque los que los hombres son”.......y deja temblando la semblanza de que los varones componemos una suerte de monstruos sin sentimientos.
Nadie merece que se subestimen sus sensibilidades, porque es lo único e importante, si es que todavía queda algo por rescatar de valor, del abanico que compone la “condición humana”.
Por todo lo apuntado, Norma y Pablo, configuraban un entendimiento, por sobre los límites de lo inopinado, de pronto juntos en una reunión, de gente elegante, donde los participantes están abrumados por tantas aporías que se les hacen callejón, que devienen en extraños laberintos.
Empezaron, en el ágape, con una copa que alegra y otra y otra, que proyectan a consumar la relación, casi antes de terminar de beber.
Norma era Gerente de Ventas de una inmobiliaria muy fuerte de plaza, con transacciones, poco frecuentes, que cifraban, cada una, media docena de ceros finales, para propiedades de Puerto Madero. Pablo el arquitecto de moda, en lo más alto de la cresta de la ola. Dirigía los emprendimientos y construcciones con diseños de avanzada.
Así llegaron a tener todo el espacio material cubierto, pero el interior desangelado, con esa sensación de impotencia para optimizar la satisfacción espiritual. Por suerte lo entendieron los dos al mismo tiempo.
Frente a frente, con un tradicional Whisky en las rocas, ella que lucia afrodisíaca, contratada para una firma del ramo, en Milán, el bebió Café que acompañó con Cognac Napoleón. No hubo drama. Si sonoros besos, promesa de encontrarse, alguna que otra lágrima de circunstancias ella, listos para reahacer sus caminos rutilantes, mientras quedaba flotando aquella despedida de dos seres “tan civilizados”, como faltos de un lazo verídico y el desvaído: I love you..... I love you......forever. desvaneciéndose apenas pronunciado.
JFA abril 19, 2007.-
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