martes, 17 de febrero de 2009

A R C A I C O

A R C A I C O

(Imaginar una pareja (ALBAÑIL-ARQUITECTO) que terminan de cenar, y se van a acostar, no para dormir casualmente, que cuando están en el “momento” por subirse al cenit, una vez cada uno hacen relucir un tema extraño qua balda el momento que se hace estéril)

La acción en un coqueto ambiente, tipo rococó, los tortolitos van a comenzar a cenar se miran, con esos rostros indefinidos de empedernidos consuetudinarios uno le dice:”toma te doy un plato lleno, vos me lo devolvés vacío, después yo ¿sabes?.

¡Ah! Responde el otro “tortolito”, como ¿La Tota y la Porota?, no siempre el mismo salvaje bolas tristes, como Pochola Silva.

Claro, como Pochola Silva.....

¿Vos sabes porque se llama Pochola Silva?.

Si, naturalmente, Silva es su apellido.

¡No bestia, que va!, es porque en lo más álgido del combate su compañero, llegando al cenit el otro lo inducía:”ahora silba, silba ....Pochola. ¿Entendes?.

¡Ah! Si claro......¡que bárbaro! ¿no?. En fin ......

En este mundo moderno, globalizado y gatopardista no obstante, afloran las mismas costumbres de antaño, desde muy lejos, de Grecia o de Roma. Es decir tan viejas como el orbe, donde algo cambia para que siga todo igual.

Así, la labor por la subsistencia relacionó, bajo la advocación de META Y PONGA a un arquitecto, platense –en adelante Lolo, y dentro del gremio es fácil relacionarse con un albañil, rozagante que responde al apelativo de: Rolo.
Es decir la vida los unió
a LOLO y a ROLO
embebiéndolos
en un mismo lodo.

Armonizaban, confabulándose para que, con sus pequeños ahorros, y los materiales almacenados en las obras –rapiñaje- de todo aquello que fuere descarte o no, fraguar –para ambos- su nidito de amor.

Como cambian algunas formas, antes esto de la homosexualidad era mantenido en el mas hondo recato, hoy se llama “orgullo gay”.

Así que cuando dejan atrás las faenas profesionales comienzan los arrumacos, que se consienten, hasta llegar poco a poco al paroxismo orgasmico, que el contacto amenaza desbordar, pero en ese preciso instante, y por arte de magia, cuando el aparearse, toca a esa sensación que están temblando las paredes, sin llegar a los cimientos, que cuando amenazan desmoronarse hacen que alguno de ellos practique “coitos-interrptus”en medio de extraña arenga que rompe el encanto, suspendiendo el “acabado”, artesanal, por ejemplo.

-LOLO: ¡ oime bruto, no seas bestia! ¿eh?...más despacio, me haces recordar la colada de cemento, que a veces, va afuera de los conductos armados de madera, así no sirve ¿no?.

-ROLO: no seas tontito, teneme paciencia, que Roma no cayó en una sola batalla, seamos menos fogosos y más sutiles. ¡Vamos a chichonear!,¿queres?.

-LOLO: ¡Y bueno, Y dale!.

-ROLO: ¿Que, somos Carozito y Narizota ahora?¡ Vení que quiero comerte los labios, me enloqueces!.

-LOLO: ¿Viste? ¡así es lindo!, no de uno solo que ponga el cuerpo.

-ROLO: Me haces acordar aquel tango que dice; “ella puso el cuerpo, yo el cuerpo y el alma”. ¡Hay! no se que me sucede en el momento culminante, que en vez de alcanzarlo pienso en una de cal y otra de arena, y en toda la que necesito mañana para los revoques.

-LOLO: (estallando)¡hay sos imposible, dejemos esto para mañana!. Me parece que me traigo otro albañil, machote, bien grande.....y chau.-

-ROLO: ¡No! ¡Ya sé! ¿Y, si lo hacemos de memoria?.

-LOLO: ¿como de memoria?.

-ROLO: Si, oral, como cuando éramos chicos, en la escuela............


JACQUES FARJI ABULAFIA ABRIL 10, 2007.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario