CIENCIAS POLITICAS
III – 1994
HELENA ROVNER
SIEMPRE MICHEL FOUCAULT JACQUES FARJI
Sin duda, que este personaje, ha sido, por decirlo de alguna manera “la vedette” de este año, por lo menos como en lo personal resulte atrapado.
Es un autor de “cabecera” entre otros, claro, pero decisivamente particular.
Descree que el análisis sobre el hospital o la cárcel, deba hacerse en lo formal de su funcionamiento, esto a esta altura de la civilización no conlleva merito alguno, antes bien hay que descorrer el velo de porque el discurso construido es de determinado tenor.
Por ejemplo asevera que en la historia de la represión hay un momento clave, CENTRAL, el paso del castigo a la vigilancia.
Ese momento es el que ha percibido, según la ECONOMIA del poder, que es mas eficaz y mas rentable vigilar que castigar.
Ese punto de inflexión corresponde a la formación paradojalmente rápida-lenta, de un nuevo tipo de poder en el ejercicio dentro de los siglos XVIII y comienzos del XIX, hay grandes transformaciones, ajustes institucionales cambios en la delegación del poder en el régimen político modificando las cabezas mismas del sistema del Estado.
Ese es el punto en el que el poder encuentra el núcleo mismo de los individuos, alcanza su cuerpo, se inserta en sus gestos, en sus actitudes, sus discursos, su vida cotidiana y su aprendizaje.
Este nuevo poder microscópico capilar funciona presionando al cuerpo social para rechazar la corte, el personaje del Rey haciendo de este Soberano, un mero personaje fantástico, monstruoso y arcaico a la vez.
No obstante no hay correlación absoluta entre los procesos de modificaciones capilares del poder, mientras en Francia el Rey es desplazado y finalmente eliminado, en Inglaterra en tanto tiene funciones formales de representación y no es eliminado totalmente.
Vuelve enseguida Foucault a referirse a la exaltación del ejemplo de la prisión, ligada a un proyecto de transformación de los individuos, contrariamente resulta un deposito de criminales, merecerían un estudio para reformularlas, pero el meollo pasa porque la prisión debía ser un instrumento, tan perfeccionado, como la escuela, el cuartel o el hospital para actuar con precisión sobre los individuos.
El fracaso registrado ha sido casi simultáneo con el del proyecto mismo, la prisión en lugar de transformar a los criminales en gente honrada, es fábrica de nuevos criminales o los hunde, todavía en más delitos..
Entonces, como siempre, el poder utiliza estratégicamente lo que era un inconveniente, al final de cuentas, los delincuentes son útiles en el dominio ECONOMICO y en el dominio político.
Los delincuentes, por ejemplo, sirven en el provecho que se puede obtener de la explotación del placer sexual, es la puesta en funcionamiento en el siglo XIX del gran edificio de la prostitución.
Ellos tomaron el relevo entre el placer sexual cotidiano y COSTOSO y la capitalización.
Napoleón mismo tomo el poder gracias a un grupo constituido, al menos en los niveles mas bajos, por delincuentes de derecho común.
Basta recordar el miedo y el odio que mostraban los obreros del siglo XIX a los delincuentes para comprender que habían sido utilizados contra ellos, en las luchas políticas y sociales, en misiones de vigilancia, de sabotaje, para impedir o romper huelgas, etc. De donde se infiere que en el siglo XX quienes los utilizaban para los mismos fines no han sido los pioneros en utilizar la mafia en este tipo de trabajos en lo absoluto.
Existía también el trabajo penal y los obreros temían una concurrencia de un trabajo a bajo precio que habría arruinado su salario.
Quizá, intuimos que el hecho de enfrentar el trabajo penal, para llevar precisamente a los delincuentes, con los obreros, a estos mal entendidos, fue de ex profeso, ya que resulta interesante al funcionamiento general del sistema.
Lógico es pensar, que la burguesía temiera esta especie de ilegalidad complaciente que ya afloraba en el siglo XVIII.
Pero a partir, de que la capitalización puso en las manos de la clase popular investida de formas de: materias primas, maquinarias, y de instrumentos, fue absolutamente necesario proteger esa riqueza.
Ello esta en relación a que la sociedad industrial exige que la riqueza este directamente en las manos no de quienes la poseen sino de aquellos que permitirán obtener beneficios de ella trabajándola. ¿Cómo proteger esta riqueza?. Nada mejor que mediante una moral rigurosa; de aquí proviene la enorme capa de moralización que ha caido, desde arriba, sobre las clases populares del siglo XIX.
En esto han colaborado las formidables campañas de cristianización de los obreros de la época. Entonces consideraron absolutamente necesario constituir al pueblo en sujeto moral, separarlo de la delincuencia, mostrar a los delincuentes como altamente peligrosos no solo para los ricos sino también para los pobres, mostrándolos en todos sus vicios y origen de los más grandes peligros.
Así nace la literatura policíaca, la importancia en los periódicos de sucesos, de los relatos de horribles crímenes.
Sin embargo eran las clases humildes las principales victimas de la delincuencia y cuanto mas pasibles lo eran mas miedo les tenían, no obstante entre esta clase, la de los humildes, era donde se reclutaba a los delincuentes.
En la prisión el delincuente era también “preso” de un instrumento de reclutamiento, un mecanismo infame que lo atrapaba en sus redes, y que cuando salía no era sino para convertirse en un rufián, un policía o un confidente de la policía.
La prisión profesionalizaba y ya no eran como en el siglo XVIII bandas nómades, de gran salvajismo, actuando a campo traviesa, ahora el orden era mas cerrado, custodiado por la policía, medio esencialmente urbano que es de utilidad política y económica nada despreciable.
Experiencias como estas, y del trabajo penal, fueron hechas por los Quáqueros en América, y por los Holandeses en 1835-40, pero esa fue otra historia, ya que los penalizados no recibían enseñanza alguna, así cuando salían no podían hacer nada. Era otra estrategia.
Pero tampoco exageremos, en el siglo XIX, estos mecanismos se han desmoronado, las ilegalidades y las irregularidades de antes, dan paso a otro cúmulo de irregularidades fiscales y financieras con las que conviven la burguesía dando paso ahora al delincuente que roba en las tiendas.
Frente a las penas por evasión fiscal de elevadas consecuencias y en la merma por los robos en los almacenes, que da un resultado de una poca pena, supone una disparidad de criterios. Por lo que ahora aparecen las compañías aseguradoras, en los quebrantos, por robo a las que se les permite formar parte del sistema.
Es el sistema que discrimina la línea divisoria de lo tolerable de una infracción tolerada frente a la delincuencia infamante por lo que el comercio, conociendo su solidez y el daño absorbible, deja hacer con un guiño.
Entre tanto aparece una nueva figura para el que roba, antes el que lo hacia era porque era malo, ahora roba porque es pobre.
Esto que roba porque es pobre, resulta una aseveración de doble filo, roba porque es pobre involucrando a que todos los pobres roban. Pero todos sabemos que esto no es asi. Entonces funciona la maquinaria induciendo a que en su carácter, el pobre en su psiquismo algo le falla. Así aparece la exclusión o se lo reenvía a la prisión si hay visos de reincidencia en la delincuencia o al manicomío, por lo que se aduce que “al menos estará bajo el cuidado de personas responsables”.
Foucault analiza la combinación del Sistema Medico en auxilio del Sistema Penal, y la del psiquiatra que colabora naturalmente con el Juez, con la prisión, y con el tribunal.
Es un ordenamiento de un andamiaje al servicio de un régimen, y finalmente declara que si se dieran a la luz exámenes periciales psiquiátricos resultarían realmente terroríficos.
Alguna vez cuando románticamente se pensó en una sociedad sin delincuencia se cayo en la cuenta que ¿acaso sin delincuencia no hay policía?.
Que es lo que hace tolerable la presencia de la policía, ¿el control policial de una población sino es el miedo al delincuente?.
Por ello admitimos a las policías armadas, mientras nosotros no los tenemos rondando nuestras puertas, pidiendo nuestras identificaciones, ¿como seria posible sino hubiera delincuentes?. ¿Y si no saliesen todos los días artículos en los periódicos, en los que se nos cuenta que los delincuentes son muchos y peligrosos?.
Hay algo básico, entre otros conceptos que formula “el pensador”, y es que nunca se ha estudiado la mecánica del poder, no se los estudia en la historia, en su lugar han sido estudiadas las personas que detentan el poder.
Entonces, conocemos la historia de los reyes, de los generales en oposición a la historia de los procesos de las infraestructuras ECONOMICAS. Las instituciones aparecen como parte de la SUPERESTRUCTURA en relación a la ECONOMIA. Ahora bien, lo que nos interesa desentrañar es: EL PODER DE SUS ESTRATEGIAS.
Es una constante del humanismo que cuando se toca el poder se cesa de saber, el poder vuelve loco, los que gobiernan se transforman en ciegos. Solo aquellos que están alejados del poder, que no están ligados a su influencia omnímoda, en sus meditaciones, pueden descubrir la verdad.
Es la perpetua articulación del poder sobre el saber para auto legitimarse, porque ejercer el poder crea objetos de saber e inversamente el saber conlleva efectos de poder.
No es posible que el poder se ejerza sin el saber, y es imposible que el saber no engendre poder.
Si dijéramos, liberemos la investigación científica de las exigencias del capitalismo monopolista, seria posiblemente un buen eslogan, pero no será nunca más que un eslogan.
Todas estas actitudes de lo que Foucault denomina “sociedad disciplinaria” se debate entre exiliar, destinarlas o deportar a los infractores, inventando mecanismos de vergüenza y humillación, que tampoco dieron resultados ni con reparación del daño social, o el trabajo forzado, ni el escándalo publico, ni la ley del Talión , y mas modernamente la prisión no ha sido antídoto para corregir conductas.
Hace falta una ortopedia socia, que ni remotamente encarna la sociedad disciplinaria, hace falta un verdadero control social, con equilibrio, con equidad, por ahora inexistente.
Fue Bentham quien diagramo el esquema del panóptico tan famoso, que permite un tipo de poder del espíritu sobre el espíritu, en su centro un vigilante, las celdas daban al interior y al exterior, por lo que podía controlarse todo desde la torre centra, sobre las celdas, según los objetivos del régimen: un niño aprendiendo a escribir, un obrero trabajando, un prisionero expiando sus culpas, un loco actualizando sus locuras, etc.
Esta argucia hace acceder a la sociedad a la utopía, el panóptico es esa utopía, en el fondo es un tipo de sociedad que es la que actualmente conocemos, es decir, vivimos en una sociedad donde reina el panoptismo.
En una palabra el control de los individuos desde la edad media hasta aquí esta rediviva y perfeccionada para toda su existencia, donde una justicia estatizada controla a la comunidad con verdadero contenido de una nueva practica penal.
Mas modernamente, así como el consumismo se incentiva con la publicidad, ejerciendo un control del tiempo, también se intenta controlar el tiempo de los individuos, y no solo eso, sino también sus cuerpos, es decir, no se trata solo de la apropiación y explotación de una máxima porción de tiempo sino someterlo al arbitrio de los hombres con poder para tomarles su fuerza de trabajo transformando el tiempo en tiempo de trabajo.
Antes bien, al hombre hay que vincularlo en su esencia para que se pueda identificar y coparticipe, y no mero acumulador de la plusvalía para otros mas aprovechados.
Hace falta que surja una ideología por consenso que ampare al conjunto evitando esa brecha dolorosa entre el privilegio y los desposeídos.
A continuación y para terminar este trabajo me quiero otorgar una licencia literaria cerrándolo con una conjunción que me enorgullece y que debo agradecer al programa de extensión cultural de la tercera edad de la UBA, como lo he hecho esta mañana en la persona de la licenciada Silvia Billerbeck, en el hotel de inmigrantes, donde a la sazón se llevo a cabo un evento titulado: Argentina hoy, y cuyos expositores fueron Ricardo Sidicaro y Ricardo Aroskind , sociólogo y economista respectivamente, coordinado todo por el sociólogo Julio Canessa.
Se quería lograr una orientación progresista frente a los problemas sociales en oposición a visiones fatalistas e instando a trabajar en nuestro País por la disminución de las desigualdades sociales existentes.
Me adhiero como cualquier hijo de vecino a estas premisas básicas que formulo: EL INSTITUTO DE ESTUDIOS SOCIALES DE LOS PROBLEMAS ARGENTINOS.
Decía que me enorgullece este ensayo de respuesta que no pude formular en su totalidad, pero Ricardo Aroskind me honro calificando a mi pregunta como muy compleja, y que el humildemente, no creía estar en condiciones de responder.
Claro que fue una exageración.
Pero analicemos a la Nación Argentina desde la aparición de la generación del 80 instaurando una sociedad agrícola pastoril, con la influencia Británica.
Ellos después de haber hecho la estrategia de levantar cosechas que se llevaban de nuestros puertos, diagramados y construidos por ellos, a los que se accedían a través de líneas férreas, digitadas también por ellos, hasta que en 1928 y como consecuencia del crash económico dictan un decreto de preferencias imperiales y dejan de comprarnos cereales y carnes, que si lo hacen a sus países asociados: Canadá, Nueva Zelanda, Australia.
Así quedamos aquí a la buena de Di-s..Deviene la década infame, el campo se empieza a convertir en un desierto, la gente emigra a Buenos Aires, la dictadura comienza un incipiente ensayo de transformación industrial, que se profundiza luego a través de la gestión de Perón y la industria liviana.
Había un estado paternal-protector que daba preeminencia a la producción “de flor de ceibo” , subsidios, bajas tasas de interés, prestamos, pero como un padre que protege en demasía a sus vástagos, hasta hacerlos inútiles de progresar por si mismos, así el empresariado nacional no se “aggiorno”, especulo no creció el ni consecuentemente el País.
Pero lo principal era advertir que lo expuesto por los disertantes, no se convirtiera en una “mera expresión de deseos”.
¿Entonces como emerger de esta crisis, que no es solo nacional pero que nos arrastra hacia el remolino?.
Si el mercado interno esta minimizado, si se ha expresado que: “NO HAY PAIS FUERTE SIN INDUSTRIA FUERTE”, si nuestras industrias han sido victimas de su falta de modernización y competitividad.
Si se valoriza negativamente, el aumento de nuestra deuda externa que paso de 66.000 millones de dólares, antes de enajenar a precio vil todo el patrimonio nacional, trepando ahora a 120.000 millones de dólares, según aseveraciones de Eduardo Angeloz en octubre próximo pasado y no desmentida por ente alguno.
Si es menester que se produzca una disminución de nuestros gastos, achicando el consumismo, que de suyo va decreciendo naturalmente por la falta de poder adquisitivo en una población con record de desocupación (3 millones de almas) ¿Cómo crecerán las empresas sino pueden lograr la colocación de sus productos en el mercado interno?.
Y para el supuesto que el mentado MERCOSUR, se ponga efectivamente en marcha brindándonos un mercado potencial de 40 millones de posibles compradores en Brasil, (sabemos que Brasil tiene 130 millones de habitantes, pero solo están en posibilidad de adquirentes los 40 millones citados, y ello con suerte).
Amo la utopía, en pos de la cual abrigamos sueños de alcanzar niveles satisfactorios, pero cuantos años de retroceso, de no crecimiento, por lo que con dolor debo confesar mi escepticismo.
Esto frente a lo que se llama la globalización de la economía, cuyo tema es edición de Naum Minsburg con la colaboración en texto de : Carlos Barrera, Arnaldo Bocco, Aldo Ferrer, Marcelo Lazcano, Ruben Lo Vuolo, Jose Nun, Gaston Reppeto, Carlos Scavo, Julio Sevares, Hector Torres, muy recomendable para ponerse en orbita y actualizar conceptos.
Si le sumamos la irrupción de las transnacionales que superan fácilmente ignorándolas: fronteras, soberanías, ministerios de economía, y con el actual manejo del dinero electrónicamente, se muta en un instante una inversión de Java a Avellaneda, para ser gráficos ¿como hacer que palabras como autodeterminación, soberanía, libertad, banderas, no sean meras palabras que figuran en el diccionario con acepciones que hace rato dejaron de tener vigencia?.
En verdad no abrigo fantasías por lo realizado hasta aquí, por las condiciones del contexto y con dolor me excuso por esto.
Párrafo aparte merecen consideraciones de Ricardo Sidicaro que puso de relieve su fina manera de ironizar sobre la actualidad política.
En mi caso, me remití inmediatamente, al maestro Michel Foucault que decía que era horrible que un intelectual por el mero hecho de serlo dijera en época de elecciones que a raíz de … (su titulo) vota a … induciendo a votar en la misma dirección que el intelectual.
Decía Foucault, que no necesitaba, si usaba conceptos de Marx, ponerlo entre comillas, no obstante que se dijera que el ignoraba a Marx, lo que ignoraban sus críticos que desconocían los conceptos usados. Lo mismo hace un física cuando hace física : ¿tiene necesidad de citar a Newton o a Einstein? No claro, que no.
Pero la total reafirmación de esto esta en Santo Tomas, cuando dice: “guay de los pastores que se pastorean a si mismos” ¿hace falta decir a quien podemos ponerle semejante sayo? ¿verdad que no?.
Porque si en aquella época hubieran existido los palos de golf, la frase hubiera sido: “guay de los frívolos que quieran darles palos de golf a los pobres, en lugar de darles vivienda, educación, casa, trabajo y otorgarles la posibilidad de tener seguridad y continuidad” .
CONCLUSIONES
No es un secreto que hay un bando del pensamiento que preconiza que todo cuanto acontece tiene su epicentro en motivaciones económicas, no hace falta tomar parte; las evidencias son tan marcadas que lo indican con claridad.
Finalizado el existir del mundo bipolar EEUU y RUSIA hasta la metamorfosis de esta ultima en distintas banderas, por imperio de las etnias, aflora una nueva formación de bloques económicos a saber:
EEUU cuyos resultados, momentáneamente no son satisfactorios, en los últimos años el PBI sostiene niveles muy bajos.
JAPON: la obtención de niveles de beneficios están, por ahora, muy cuestionados.
MERCADO COMUN EUROPEO: la puja, en su seno, es cruda; Alemania abono tasas elevadas, fuera de lo aceptable, tanto como para evitar que los demás absorbieran algún cupo de capital.
Luego del decreto de preferencias imperiales, Gran Bretaña (1928), siguió otro decreto estratégico, al final de la segunda guerra Mundial (1945).
Era menester la reconstrucción, que la guerra había dejado atrás como secuela. Los muertos ya eran irreparables, nadie lo podía retrotraer, era una realidad; pero las cosas si: fabricas, edificios, caminos, todo. Y claro, la iniciativa privada no lo encararía, ni aun teniendo posibilidades, por lo que funciono a pleno la era estatista.
Asi, nosotros mismos adquirimos todo: ferrocarriles, teléfonos, gas, electricidad, flota fluvial, aerolíneas, etc. Es decir todo lo importante para manejar un país en beneficio propio.
Pero mas modernamente, las recetas neoliberales, las de economía de mercado, la de obligatoriedad de abono de las deudas externas a despecho de sus incrementos por servicios y a las de la deuda interna, llevan a un estado de situaciones muy contemporáneo: se decreta la era privatizadora (3er. Decreto imperial), y bueno sus resultados están a la vista: Plan Brady , desocupación, hambre, miseria, posibilidad de estallido social, .....
Es esa microfísica del poder que entreteje una urdimbre en el ámbito social de los pueblos dominando la rutina de la deriva de los cuerpos, es decir el dominio del espíritu de los hombres, “el hombre cancerbero del hombre, el hombre lobo del hombre”.
Este concepto trasladado al concierto de las naciones es en otras palabras el aprovechamiento de los pueblos por los pueblos, el secuestro de la voluntad de las naciones subdesarrolladas por otras, las mas aprovechadas, que dirigen, el rebaño “pastoreándose a si mismas” arteramente sentadas sobre las bayonetas de sus privilegios y poderíos, legitimados por un saber maligno ESTAMOS CARENTES DE LIBERTAD, DE IGUALDAD, DE FRATERNIDAD; ES HORA DE SACUDIR LAS ESTRUCTURAS, PERO ¿Cómo? ¿Quién LE PONE EL CASCABEL A ESTE GATO SALVAJE?
¿Como emerger de este “gran manicomio universal”, del que nos obligan, con supina maldad, a participar, sin que podamos hallar, una mínima autonomía, para escindirnos?.-
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