jueves, 12 de febrero de 2009

AQUELLO QUE PERSEGUIMOS ( III )

ACERTIJO
POR LAS NOCHES LLEGAN SIN QUE
LAS LLAMEN, POR LA MAÑANA
HUYEN SIN QUE LAS VEAN. ¿QUE ES?

El hombre ama siempre, cuando le apetece y ella acepta, la mujer solo hace el amor si lo desea. Lejos de ser peyorativo - no pecaremos por falta de sutileza - frente a un concurso femenino superlativo. Admitamos que los varones, a su vez, tenemos nuestros propios laberintos.

Pero veamos, Armando se deshacía buscando hacerle atenciones, exageradas en lo que constituían y cuidando el desembolso. Un medio día la llevo a un restaurante, discreto – tipo medio pelo- pero la invitó con champagne, hecho que impactó gratamente a Matilde.

El broche de oro fue por la tarde cuando la alcanzó, con el automóvil, hasta su departamento, al bajar abrió el baúl y de un conservador de telgopor extrajo un ramo de dignísimos rosas rojas de tallo largo, y una flameante orquídea, que dejó a Matilde sin respiración. Pero ella anhelaba más, y le dijo:

“aspiro que llenes toda mi vida. Que me vengas a buscar seguido, y que me lleves a Olivos, a los paseos del Delta, Puerto Madero, tomados de la mano, de tarde en tarde al cine o un Teatro. Y después a cenar, que seas obsequioso conmigo, te quiero tanto.......y a una mujer le gusta sentirse.........”

-Armando: Te comprendo. Deseo que no se te escape que llevo, hasta aquí, una vida ya armada. Que soy el puerto de una familia avenida, con nietos, y relaciones familiares u otras obligaciones comerciales, contra actuales, que me permiten un accionar disipado, y que no debo descuidar y meditar el exhibirme sin recato lo que podría invalidar este hermoso encuentro que logramos. ¿No te parece?.

-Matilde: entonces donde quedan tus declamaciones de admiración e inclinación que estabas pronunciando ¿fueron fingidas?....

-Armando: Este.....!por favor mira¡

-Matilde: No me interrumpas, porque yo no soy menos que ninguna mujer. ¿Que buscas?.
¿Que te lo de todo?. ¿Simplemente por nada?. ¿Por unas migajas equivocas de amor conveniente?. ¡NO!, absolutamente no y no, quiero que salgamos juntos de vacaciones.
Anhelo que me agasajes, ropas, confiterías, restaurantes, hoteles, quiero,... quiero...quiero.

Así fue como mostró su precio, sus uñas filosas, no quería molestar a sus hijos, ser una carga, como para que le tendieran un mensualidad, la esperaba de Armando.

Ella lo había capturado como a un gatito y este ingenuo hombre devenido en un remedo de Don Juan –cayo en la cuenta de que no era por él, sino por su billetera- aunque cuando regresaban en el auto, ella le hacia arrumacos, o amenazaba levantarse el sweater para que viera sus senos, mientras, con arte, le acariciaba detrás de las orejas, que lo conmovían, deshaciéndolo.

La imposiciones continuaban, se hacia insostenible y la capacidad para las demasías resultó colmada. Te doy esto.......si me haces esto otro. Si me llevas al cine.....Yo... Si me llevas a la confitería......yo. Si me evidencias esto o aquello........yo... Todo era un trueque. Un mecánico tramite. Y entretanto mechaba;

“No sabes como te quiero, de verdad, no quiero perderte. No sabes lo que haría por vos”. (Por ahora todo eran peticiones con sabor a mandato).

Claro, estaba pasando otra cosa, Armando el varón atigrado ya no rugía, se hizo un gatito maullador que no lograba que ella quisiera ser devorada, era como hundirse en un largo y oscuro laberinto que conduce a la nada.

Armando caviló: “nunca corras detrás de una mujer bonita”
Y recordó que hace muchos años el Tío Alberto, al que le preguntó ¿porque?, este le dijo:
“porque detrás de una mujer bonita vienen dos mucho mas bellas”.

Se veía ridículo y mezquino, un tango sonaba, y la letra ilustraba; “PORQUE UNA MUJER NO ENTIENDE NUNCA QUE UN HOMBRE DA TODO DANDO SU AMOR”.... y caía en un melancólico “mea culpa”.

Como si fuera un sueño ya vivido, recordó, que le había pedido piedad, cuando en un momento le escribió:

NO ME APARTES DE TI

No cierres tu corazón al amor,
no entornes la mirada de tus ojos,
no borres la sonrisa de tus labios,
ni sustraigas tu presencia a este
remedo de tardío adolescente
que ya no soy

Desasosiego en las tinieblas de la
noche que hacen la oscuridad
mas absoluta de largas jornadas
de días que dilatan amanecer

El alma cuando destila penas,
supura tristezas por lo amores
mas puros y contrariados, donde
los sentimientos son ahogados,
acotados por alambradas de púas
que sabe a campo de concentración
espiritual que lo desgarra todo, pero
la pasión es tan fuerte y obstinada
que solo atina a gritarle a la causa,
de su insomnio inevitable,.
que aún así, le profesa devoción, que
en cada momento aguarda su retorno
porque siempre la está esperando.

Mientras me deshago en la soledad
de mi discreción donde el sonido del
agudo silencio me hace su prisionero

De día y de noche tu imagen asombra
mis pupilas, conciente de que mi
único pecado fue amarte.

Tu Armando
un mero Don Nadie.


Nada era igual, Armando sabía de esa atracción mutua......pero, esta relación distaba del amor, de la entrega de igual a igual, porque si, por la pasión sin limites pero sin im- posiciones, ¿a donde había quedado la comprensión?. Y la cito, esa tarde, en “La Quintana”, de Corrientes y Scalabrini Ortiz a tomar un café.

-Armando: ¡que bueno verte!. ¡Que puntualidad! Inusual hoy en día. Yo acabo de entrar.-

-Matilde: Vos sabes que siempre lo fui. Y es grato ser bien recibida. Gracias.-Fue un rictus- en su rostro que alcanzo apenas a una sonrisa. Era lógico. Claro.

(Ella sentía que las palabras aleteaban en el aire antes que las dijera, él fumaba, dirigiendo las nubes de humo hacia arriba, Matilde ya se hallaba dispuesta a castigarse, como, si se hubiera confesado, con el Rosario, 30 Padre nuestro y 200 jaculatorias.)

-Armando: te pido humildemente que me dejes hablar, vengo dispuesto a afrontarlo todo, con mi más honda verguenza de varón, y sin resentimientos, ¿para que?, además admito que mi situación es desventajosa. Me equivoque. ¡Si!, lo admito sin ambages. ¡No he podido cubrir tus justas expectativas –esto la comenzaba a reconciliarse con ella misma- (toda una propuesta de paz), y continuo: todo se debe a mi vida contra actual, halle una perla en el océano, muy tarde para bucear, ya no la alcanzo, todo, todo me lo impide. Eso si, con valor de sentencia mi anhelo, si te parece bien, es que nuestra relación adulta, siga siendo mesurada y constructiva y no tenemos porque alejarnos totalmente; a veces en el dulce jardín otoñal, se hace menester esa serenidad necesaria que no haga, de nuestra conciencia, un juez lleno de reproches. Hay que seguir viviendo.¿No te parece? Gracias por escuchar.

-Matilde: No lo se, pero quisiera que comprendas que me siento pisoteada. Confíe en no ser la segunda. No puedo serlo. Yo necesito, merezco a mi hombre, y que él me de mi lugar.¡Si! siempre me ví en un pedestal.¿Sabes?.

Pero en fin, yo no te voy a acarrear problemas insolubles y civilizadamente admitamos tu impronta, como consensuada. Yo definitivamente no puedo ser una carga para mis hijos, ¿Comprendes?.-

Se saludaron. Matilde fue la primera en marcharse. Armando se quedó mascullando: Ese dulce veneno que se llama amor no se inocula, como una dosis de una graciosa gragea, provisto como un fármaco de una muestra médica gratuita.¿Que se cree?.

A mi se me reprocha todo, sin contemplar que en mis circunstancias camine por el filo de la navaja de sus apetencias y mis obligaciones, todo junto es insoportable.

Se que mañana esta afrenta emocional me encontrará doblemente lacerado. Le pediré un turno urgente y volveré a mi terapia, ¿Que voy a hacer?.¡Que decir!-Soy una sombra.-

En rigor de verdad, cada uno tenía para acreditarse, muchas de las mil razones que la sinrazón no alcanza a comprender.
<<<<<<<<<<<<

Después de algún tiempo sin contacto, una mañana, Patricio, como tantas veces antes recaló, casi por sorpresa, en la oficina y le ofrecí un amistoso y calido café. Recordé el tema de Matilde, y le inquirí ¿que había sido de ella?.

“Pasó, me dijo, lo que tenía que pasar, “si quieres la rosa, debes aceptar el espino”, es decir,
si el amor, lo es de verdad, todo se soporta, pero si es el relámpago de una circunstancia, se hace oír más o menos estruendoso y se desvanece. Eso pasó, nada más”.

Tocamos otros temas, y quedamos en ir a cenar, juntos, el sábado próximo. ¡Hasta entonces!.-

<<<<<<<<<<<<<
RESPUESTA DEL ACERTIJO:
LAS SOMBRAS

QUE - a veces- COMO EN EL AMOR....................
.
“DE TODO LO QUE COMPONE AL HOMBRE,
LO MÁS FRÁGIL, ES LO HUMANO”
JUAN JOSÉ SAER

No hay comentarios:

Publicar un comentario