Romántico magnetismo
Al caer la tarde, con tiempo, me encaminaba al
taller de literatura, atravesando como siempre,
el “de la vida”, y en una sus intersecciones, de
las avenidas del reencuentro inopinado, te halle.
Era otra vez un anhelo satisfecho, ese que creemos
irréparable, pero que siempre esta latente, en el
memorizar tus” hayuyus”, que suponen la sublimación,
cuándo bate el corazón, exultante, exacerbado de placer.
Jamás será estéril o tardía la confluencia de las almas
que suponen una fuente cristalina, que guardando a su
rojo- dorado pezecito, cual cofre sacro, lo contiene,
con toda devoción, tiernamente, en entorno celestial.
JFA
O9-11-05
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