martes, 17 de febrero de 2009

PENOSO

P E N O S O
Morirse es cosa de todos los días
“Ninguna filosofía, ningún análisis, ningún aforismo
por profundos que sean, pueden compararse en intensidad,
en plenitud de significado, con una historia bien contada”
Hannah Arendt –(1906-1975)
“Cuando paro (de trabajar) el resto del
día es póstumo. Únicamente estoy vivo
de veras cuando escribo”

(Tennessi Williams (1911-1983).


Cada día, al levantarme por la mañana, en oportunidad de estás gélidas mañanas, me demando por tanta gente que lo pasa a la intemperie ¿cuanto se puede soportar? Y ¿que podemos hacer individual o colectivamente?. Muy poco: un alimento, una taza de caldo, una cobija de la que se pueda prescindir.......¡Pero ¿y el Gobierno?...nada;.ciertamente ese menesteroso dormido soñando o despierto querrá irse de ese lugar, pero ¿podrá hacerlo?, ¿tiene fuerzas o a donde ir? y por inanición ya ni a razonar accede, y se paraliza?.

Hace muchos años, un vecino que identifico como I.B, con trastornos cardiológicos, aumentados porque un amigo tenia su hijo detenido en la dictadura nefanda de 1976, caminando una mañana, muy fría, como las de hoy día, sentía como se iba deteniendo su corazón hasta quedar poco a poco paradójalmente sentado en la puerta de esa triste repartición militar de Viamonte y Callao y fenecer. Claro que quería mover su cuerpo que obligadamente quedaba inmóvil y volver a su hogar, pero ya no podría moverse voluntariamente y se llevo nuestra oración con él.(Q.E.P.D.).

Definitivamente en mi fuero personal digo: no quiero ser un sueño, que vivo mientras me sueñan, y que al despertar mi ensoñador yo fenezca, estilo Giovanni Papini culminando mi finitud y estallar simplemente al viento de la vida como una hoja reseca.

Todo podría dejarlo terminado en el renglón anterior, pero creo que nos merecemos, y merezco más y no voy a silenciarlo, y es afín al tema que nos ocupa casualmente:

Anoche martes 29 de mayo 2007; vuelvo del Taller de Literatura, y ¡que costumbre! ¡Todo Noticias! Al encender la T.V., me ofrece:¡ULTIMA NOTICIA! Y agrega: ¡Tragedia en Córdoba!...enseguida le contamos; solo se ve, en imagen mediática, humo residual de un incendio, dilatan y por fin lo dicen:

“En un vagón del ferrocarril, vivía una familia, en total ocho personas, había muchos chiquitos, el fuego consumió el vagón, nadie pudo llegar para salvarlos”.

¡Me sublevo!, empiezo a repetir ¡que tragedía! No las conté quizá ocho una por cada victima.

¡Son nuestras victimas!, claro,

¿Que hacemos socialmente por evitarlo?

¿Discursos?
¿Buena disposición?
¿Declamaciones?

¡No alcanza!
¡No es justo!

¿Cuantos de ellos querrían permanecer allí?
-Solo anhelaban huir de su trampa mortal, querían salir, pero no podían.
¡Ninguno!, claro.

¡Pero nadie los auxilió!.

¿No pudieron, no quisieron, les provocaron este final?.

¡Todos murieron!.......y no fue un sueño, del que se retorna al despertar. Resultó el último viaje, con horrendo pasaje de ida.

¿Quien hace la denuncia?

-¡La conciencia!.

¿De quien, de quienes?

¡Tanta indiferencia nos eriza la piel!
¡Ningún medio, habla ya de ello! ¿Para que?. ¡Como si nada aconteció!.

No se si decir hay detalles de humanidad que hay que cuidar. Y me aterra que en circunstancias eleccionarias ni se habla este tema. ¡Seguridad! A nadie le importa.
Nadie expresa un verbo acorde al momento..........pobre nuestro porvenir.---

Afortunadamente también se vive, ¡y, como!, hace muchos años, mas de cincuenta, un experto promotor de cosméticos realizaba una demostración en la sala de enfermeras del un hospital sobre lápiz labial, y una de ellas, traviesa, se acerco a él, que creyó sentir sus pechos apretar uno de sus brazos, mirada va, mirada viene, ella adquirió algo; el espero su salida, ya eran casi las 14 hs. Se encontraron y caminaron juntos, simpatizando, se sentaron, brevemente, en un banco de Parque Patricios, y la culminación fue inmediata
.
Un hotel aledaño los recibía, tomaban un turno, eran jóvenes, 25 años anhelantes y se fundieron en uno solo, ella nunca aprendería a decir su nombre solo lo llamaba -en todo momento- ¡querido! Las sábanas se mojaban de sus ardores, un rapto que daba felicidad, y de pronto el golpe en la puerta avisándoles que terminaba su tiempo. ¿Tan rápido?....

Ella bullía de entusiasmo, él también, no quería “salir” de tal emoción, y si hubiera querido no podía. ¡Soñaba?. Ella ,lo devolvió al mundo, le dijo nerviosa de excitación:” ¡decile que seguimos!”. Así lo hizo:¡seguimos!, le dijo y las paredes siguieron temblando. ¡Que lápiz rendidor!.

Salvando las distancias, la noche del día 30/05, la Facultad de Farmacia y Bioquímica –mi Esposa hace parte del Coro- cumplía 50 años y lo celebro en el aula magna de Medicina, con la actuación de “La Camerata Bariloche”, entre sus exquisiteces musicales, valoradas por diletantes y profanos, si los espectadores se querían ir, hacia mucho frío, y aún así no podíamos, y un triple bis elevo la bondad de las interpretaciones, entonces pude evocar, aquel final de curso de hace varios años, integrante del Taller de Teatro, de la UBA, nuestra intervención, fue “Lo que no se ve morir” de Ezequiel Martinez Estrada, participando mi gestión se hizo vehemente y arroje cuadernos y un bibliorato que fue a dar al piso, allí en un estrecho escenario, y se deslizó a la primera fila de plateas donde estaban autoridades y profesores, entre ellos la profesora Dra. Soto y su hijita de 3 añitos, (hoy 17) que presurosa lo levanto y subió a devolverlo, todo se conjugo para un final feliz muy aplaudido. ¿Quien que hubiera querido irse, lograrlo, amarrado a las tablas del fervor en tal momento de actuación, casi alcanzando el cielo amateur?,¡En la aula Magna! ¿Verdad?.-

A pesar de todo a veces exclamamos: “para vivir así... mejor seguir viviendo”.

JFA Mayo 30, 2007.-

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