jueves, 12 de febrero de 2009

LA CAIDA

LA CAIDA

SI FUERA MAS JOVEN, TODOS LOS
ERRORES COMETIDOS, LOS REITERARIA.
PERO CON MUCHO MAS ENFASIS

Todos los días, a las 18, al gerente de una mediana empresa, le encomendaban, como cierre de tareas, llevar la correspondencia a un correo próximo a su domicilio.

Acabado de cumplir su cometido, salía por la puerta giratoria, y se topa con una rubia monumental, una vestal de los antiguos templos imperiales, miraba y no lo creía, no lo podía convalidar, sus ojos entran a desorbitarse, cuando ella, dueña de una angelical ingenuidad le pregunta:

-¿Me puede indicar donde está el Subte?.-

El vacila, se encuentra entre ¡trágame tierra? O ¿que monumento?, y alcanza a balbucear torpemente, a la antigua:

-Si, como no, en esta misma esquina, a la vuelta, y reaccionando, ni lerdo ni perezoso agregó:

-Estoy con el coche ¿si quiere la puedo alcanzar?, digo....con todo respeto, claro...¿para donde tiene que ir?.

El ya estaba pensando; seguro me dice que no, que me lo agradece, bueno....no tengo nada, no pierdo nada. Pero craso error, ella con un gracioso mohín lo valora y acepta.

Acto seguido, él como si hubiera ganado el campeonato, la guía hasta el coche, y parten al departamento de ella que exhala: Córdoba y Salguero y vuelve a hacer sus cálculos de buenas intenciones pensando que le ofrecerá lo que es de estilo:

-¿Quiere subir a tomar un café?.-

Nada de eso, segundo error –y vayan contando-

-Vivo con Mamá y tengo un hijo de 15 años.

-¡Ah!. Caramba, estábamos tan a gusto – por lo menos yo-

Y ella...

-Yo también, no se encuentra una en cada esquina con alguien gentil.

-Como podríamos hacer, ¿mañana quizás? O...

-No –dijo ella- soy experta en papelería de trámites del automotor, y vengo cada día al Registro de Corrientes y Thames, no quiero quedar en nada, allí quizás nos encontremos...y se despidieron.-

Ni la magia de las palabras pueden explicitar la exaltación de nuestro incauto gerente conquistador.

Desde el día siguiente salía raudo de la oficina a ver si “pescaba”, a su presa, aquella rubia despampanante; nada hoy, nada a la semana siguiente, nada en 15 días, ya no le quedaba que hacer, pero......seguía impactado -y es sonso el cristiano macho, cuando la pasión lo domina-expresado en criollo, cuando de pronto, un día, eran las 11, se a cerca al mostrador y la divisa a apoyada, se pone detrás, ella siente su mirada incisiva, en el cuello, se da vuelta lentamente, y con la sorpresa le sale una sonrisa detonante mientras le dice;

_¿Que haces vos aquí?.

-Ya lo ves, estaba insistiendo en vernos. ¿Tenes ganas de tomar un café? (Mientras especulaba –quijote al fin- esta es la mía..... (tercer error), y dijo ella:

-Mirá, ahora no puedo, pero mañana tengo que ir a Lomas de Zamora, si vos me llevas... después nos quedamos por alli...

Estaba todo dicho, el anhelo en vías de resolución, día, hora, lugar y se despidieron hasta mañana, con sus miradas que lo gritaban todo. ¿Seria así?.

El dudaba a mares que ella cumpliera, pero no iba a dejar de ir. Y ella felizmente llegó con puntualidad exquisita.

Hicieron toda la rutina, en el viaje toques de mano, alguna sutil caricia, los dos mimosos toda una delicia anunciada.

Cuando ella termino los trámites, y subió al auto ya estaba consensuado estar juntos..... el le preguntó:

-¿a donde te llevo?.

-Llevame a volar.

Cuando quedaron solos, en el nido circunstancial y comenzaron los escarceos la piel blanca y suave de ella, sus senos turgentes, sus carnes rosadas y firmes, exaltaron todo el escenario al paroxismo para disfrutar el sexo con intensidad, el sentía como que se había sacado la lotería, no era la primera vez, ya sabía lo que era golpearse y no sería esta la última.

Esta vez ya no se sentía como Racing pensando ¿cuando: me toca a mi?. Ya había sido alcanzado, no quiero hacer descripciones por si entre nosotros hay noveles alumnas que no se asusten.

Y se equivocaba por cuarta vez. Ella invocaba que tenia poco tiempo, él no quiso imponerse, quizá intuyó que no lo lograría y transo. Habría otras oportunidades.-

Y las hubo, hasta que ella comenzó a devanar la madeja de su vida: estaba separada de un hombre golpeador, y drogadicto. Su hijo también lo era. Y en cada jornada se despachaba con penosos sollozos que lo in- validaban todo, y eso que no se privaron de practicar el catálogo más completo de diversidades sexuales. Para colmo la laceraba que su madre fuera una mujer dura, que había hecho sufrir a su padre privándolo de sexo.

Evidenció luego su capacidad de trepadora al declarar relaciones en las altas esferas donde el sexo es múltiple, deviniendo en la orgía. La peleas se hicierón ponzoñosas y feroces, sin llegar a las manos, se tiraron de las ropas......y todo concluyo.....la pasión fue suprema, es posible que –recíporocamente- no lo hayan olvidado.-


JFA 08-07-2008.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario