martes, 10 de febrero de 2009

L E C C I Ó N

L e c c i ó n

Los jugadores de “Balón Pié” dicen: en mi carrera profesional he.... y cuentan el desarrollo de lo que les aconteció; por mi parte fui promotor bibliográfico, una vez mi suegro, que me había iniciado en esa labor –que asumí como un sacerdocio, para mi era llevar el libro a todos los hogares, por una modesta cuota mensual para capacitarse y tener mejores horizontes en la vida-me preguntó:

-“¿Vos sabes quien es tu enemigo?”.(1)

Estaba a una altura de mi vida, en la que me sentía entero, fuerte, pleno y elucubre para mis adentros: yo no tengo enemigos. Pero no lo exprese enseguida verbalmente. La vida me enseñaría luego que hay enemigos por mediocridad, cuando se sienten débiles y amenazados, erróneamente, de ser desplazados, de allí que quien está seguro, compite con si mismo para superarse.

Pero volvamos a la pregunta y ante su mirada inquisitiva, por fin le respondí: no lo se. Fue entonces cuando él me espetó:
-“el de tu oficio”.

Allí aprecie que como vendedor de libros no competería con el carnicero, ni con un médico, si con otro colega, a veces equivocado, invadiendo territorio que no le corresponde, sin saber hacer algo mejor, soslayando la ética del decoro.

Tengo una anécdota, sobre que el representante de la editorial en la Ciudad de La Plata se había enemistado con el jefe de ventas y dejo la zona y luego la editorial.

Ni lerdo ni perezoso me apersone al encargado y le inquirí, con todo respeto:
-Don José, ¿Usted cree que si empiezo a viajar a La Plata me va a ir bien?.
Su respuesta no se hizo esperar, me miró, distendió su rostro y me dio el espaldarazo buscado cuando me dijo:
-¡Como no pibe¡ ¿ Como no te va a ir bien con esa sonrisa tan linda que tenés?.-

Acertó él, y acerté yo, por 5 años viaje de lunes a viernes a La Plata con abono ferroviario, una ciudad capital y simultáneamente pueblo chico de gentes cordiales, sencillas y bueno compradores y mejores pagadores donde coseche mis recursos económicos para solventar un hogar con mi compañera y un casal.

Un día viernes, regresé a la editorial con los pedidos de la semana y mientras se lo entregaba al Jefe de Ventas Don José Beltrán, cual no sería mi sorpresa al oír el dialogo de dos colegas, que se decían –en tono de chanza jocosa impregnada de envidia:

-“Mirá este desgraciado el paco de pedidos que trae”.(3)

-“¿Viste?. Yo te dije decía el otro, que teníamos que ir a La Plata”

-“Y respondía el primero pero vos por el gasto del viaje y comer allá no te animabas. Por eso no lo hicimos”.

Me dio tanta verguenza ajena, mezclada de justificado fastidio porque yo no llevaba cartelito en la frente anunciando: soy promotor bibliográfico, era mi labia y mi obstinación la que ayudaba a mis logros.

Desde entonces deje de viajar a La Plata e incursione en Quilmes, Tigre, Temperley, Bernal, Lomas de Zamora o Berazategui....que se yo.......y aún me iba mejor.

Desde allí comencé a soñar recurrentemente contra tanta maledicencia de los colegas equivocados.(2) En fin.....aquí estoy aún.-

(1) Identificación del peor enemigo
(2) Señal de soñar con (1)
(3) Se trata de MB, un señor mayor a quien oportunamente le presenté a mi prima segunda Elisa con quien se esposo, y aun hoy, longevos viven en armonía con hijos y nietos.

JFA 27-08-2008.-

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