ENSAYO
“LA CLARIDAD NO ES DE IMPORTANCIA PORQUE NADIE ESCUCHA Y NADIE SABE LO QUE QUERES DECIR, NI QUE CLARAMENTE DECIS LO QUE QUERES DECIR. PERO SI TENES ENERGIA SUFICIENTE PARA SABER LO SUFICIENTE DE LO QUE QUERES DECIR, ALGUIEN Y ALGUNA VEZ Y ALGUNAS VECES MUCHOS TENDRAN QUE DARSE CUENTA DE QUE SABES LO QUE QUERES DECIR Y ENTONCES COINCIDIRAN EN QUE QUERES DECIR LO QUE SABES, QUE SABES LO QUE QUERES DECIR, QUE ES LO MAS CERCA QUE ALGUIEN PUEDE ESTAR DE ENTENDER A ALGUIEN”
Gertrude Stein – 1874-1946
ESCRITORA-MECENAS-ESTADOUNIDENSE-RADICADA EN FRANCIA.
Taller de LITERATURA
Casi cuando me comienza a fallar, entre otras cosas, la memoria creo que hace, por lo menos, cinco años, un lustro que soy componente DE ESTE Taller de Literarura y trato de ser animador. ¡Caramba como pasa el tiempo!
Ayer, el humano profesor, al frente de la clase: Don Eugenio José López, se mostró un tanto contrariado. Comenzó hablando de la falta de compromiso, en general de los integrantes del taller con la “consecuencia debida” y la falta de concurrencia a eventos como reuniones o cafés literarios realizados allende la orbita física del Lola Mora.
Y hubo un atisbo de advertencia sobre los cupos para los próximos periodos lectivos, como que se cercenaría la cantidad de alumnos originales (antiguos), en función de dar más cabida a los noveles.
No hace falta decir que el taller está compuesto por la iniciativa de distintos estamentos: Gobierno de la ciudad – elenco directivo que encabeza la Sra. Lidia Colimodio, persona calida que como el Sr. Lopez se han ganado merecidamente nuestro respeto, y nosotros los alumnos.
En este punto quiero recordar que, generalmente, cada año, se anotan postulantes a ser nuestros compañeros: jóvenes y no tanto, que pululan las primeras clases y luego se van raleando, no porque encuentren un vació entre los “veteranos”, por citarnos de alguna manera, porque cada vez, y en todas las oportunidades, alguien les da la bienvenida, con sinceridad, porque creo que hemos comprendido lo beneficioso de enriquecernos, recíprocamente, con la suma de las singularidades.
Quiero aclarar que vengo notando al profesor López, las tres últimas clases un poco distinto, como más nervioso, al punto que creo haberlo comentado con alguna compañera, y hace 9 días, en la clase anterior a la de ayer, en el “recreo” me acerque al profesor y le pregunte si le pasaba algo, me respondió que no, creo que lo atribuyo a la suma de sus tareas.
Como no comprenderlo, quien no tiene y arrastra avatares diferentes, por eso dije humano profesor al comienzo, no somos robots ni todo nos ha de resbalar.
Pero ayer por aquello de: “piensa mal y acertarás”, de repente se me ocurrió inquirirme si no habrá, ahora a fin de año, alguna presión –entre docentes y administrativos- que obrara como detonante para su inesperado discurso inicial. Para ello intuyo por sensibilidad, que ayer, como casi nunca, el Profesor subió al aula sobre las 19 y 20 hs ¿llegó tarde?, ¿fué retenido en una charla de último momento?. En fin solo son especulaciones, hasta si se quiere literarias para rellenar un espacio, o desde luego también una franca preocupación por todo el contexto.
No en lo personal, claro, yo no siento que lo se todo, muy por el contrario por ello figuro en la lista de alumnos, me solaza permanecer en el taller, me agradan en general el acompañamiento del conjunto, aunque todos sabemos que los seres tenemos ese asunto de “piel” que nos acerca, a veces, selectivamente, sin desmerecer a ninguno.
Como no citar lo que he titulado: Las Clases Magistrales del Prof López, lo que remite a una anécdota que me refirió mi Cuñada Matilde, hermana de mi esposa, que alguna vez, le elevó al inefable Jorge Luis Borges, su conocido y vecino, un “dossier, sobre lo que el escritor le espetó: “no crea que se puede escribir de cualquier manera, lo primero que hay que tener son nociones de ortografía, puntuación y sintaxis”; por ello deseo expresar espontáneamente cuanto aprecio el esfuerzo del Prrf. López por tratar de ilustrarnos , en la misma inteligencia del pensamiento de Borges que detallo.
En otro orden de cosas debo decir que nunca he estado de acuerdo de decirle al Profesor López, o a cualquier otro titular de cualquier taller de la disciplina de fuere, como debe realizar u organizar su curso, porque en definitiva si alguien iguala la capacidad del profesor, si es idóneo, no debe sentarse en un banco para alumnos, debe estar al frente de un curso, directamente. De todas maneras me excuso por que siempre digo que: todos sabemos que tiene que hacer el otro, aunque no sepamos lo que tenemos que hacer cada uno.
Tampoco puedo soslayar las vivencias transcurridas, principalmente los “cafés literarios” en el ámbito del Lola Mora que nos multiplicamos por atender y sostener, hasta que la voz de mando supuso que el éxito no estaba en consonancia con el esfuerzo de la dirección y se suspendieron.
Ya se sabe que el ser humano es “un animal de costumbre”, así lo he escuchado decir, por lo que aprendimos el camino “directo a Río de Janeiro 946” y nos es como “mas nuestro” allegarnos aquí que la traslación que supone otro ámbito físico no tan cercano.
Hay que contemplar que casi todos, somos adultos mayores, y habida cuenta la inseguridad reinante en los últimos tiempos, que se agudiza, es posible que nos haga más remisos a viajar de aquí para allá. Se nos está haciendo cuesta arriba subir a los colectivos, de altos estribos, con posibilidades ciertas de perder el equilibrio.
Entonces, aunque no haga falta decirlo, peticiono humildemente que se contemple esta temática. Admito que hay que ser solidarios, pero que cuando el encuentro sea fuera del ámbito del Lola Mora sea optativo –como lo señalo ayer Eugenio- para una serie de eventos a realizarse hasta el cierre del año, y el que será inexcusable –salvo causa mayor- es el del martes 28 de noviembre.
Pero hay algo más y pido que no se tome como infidencia; me considero una persona falible, me caben las generales de la ley de la condición humana, pero no obstante observadora, y he catado en temas puntuales y personales la solidaridad que sabe tener Eugenio López, persona de alta discreción, sencillamente un hombre de bien.
Hago votos porque las aguas se aquieten y todos podamos seguir disfrutándonos mutuamente y enseñando y aprendiendo, parafraseando al gran Sarmiento: todo de todos y a toda hora.
PD/ a veces algunos compañeros se han quejado por la falta de corrección de los trabajos. Pero también es cierto, que somos inconformables en esa hora. Vamos......”como la gata flora”.-
Otras veces, algunos de nosotros hemos sido reiterativos, al extremo de carecer del debido limite, y sin embargo el Profesor López con la paciencia de Job ha sido muy contemplativo.
JFA Buenos Aires, noviembre 08,2006.-
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