AQUELLA NOCHE
Había cenado, intentando una reducción de la ingesta, porque en un momento, bocado va bocado viene –la bebida haciendo lo suyo- emulando a un “nieto” putativo, que el sábado anterior había “tenido un encuentro inopinado, entre efluvios de alcohol tiernizados por arrumacos que fructificaron”, mientras este vino blanco dulzón, me va derivando a unos raros temblores que me inquietaron, ipsofacto memorice la tenencia del salvador nebulizador, y respire a través de él 3’...santo remedio.
Decidí depositarme en mi reconfortante “Piero” que desde hace unos meses preside mi lecho matrimonial, estábamos sobre la media noche, en su sereno silencio, adormecido me permití compartir el reposo con Morfeo.
Tras unos momentos, no se cuantos minutos, ni vaya a saber uno ¿porque?, la mente, que creía en sueños, se abría a las fantasías, convirtiéndose en una pantalla mediática pletórica de escenas urticantes que arremetían con furia desusada.
Un primer esquicio me ubicaba en mi actual domicilio, el mismo que en el 2004 me hizo vender el Ford Galaxy 2000 Full, que digo vender: sacrificándolo por magros pesos y con cuyo producto, evitando préstamos bancarios -siempre leoninos- reformar con recursos genuinos la antigua oficina y hacerla potable para: oficina, depósito y habitat familiar, ya que son dos plantas de 180 metros cuadrados.-
Una vez terminada la obra, tras un año largo de labor, bajo la sapiente dirección de Miguel Ángel –conocedor de todos los secretos para la edificación y reparación......de pronto él se agenciaba de una enorme maza, gesticulando, gritando y declarando que quería destruir –en principio- todos los pisos flamantes, de finas cerámicas, muy vistosas, porque deseaba cobrar, y a su lado un terrible y furioso Bulldog ladrándome para engullirme.
Ya se imaginan la pavura y mi desesperación, había llegado a alcanzar un sueño con la casa y ahora mí enloquecido colaborador –que supuestamente quería cobrar- o rompía todo y el amenazante can que no cesaba de ladrar.
A punto de ebullición, todo me obnubilaba. ¡Qué pecado tanta inversión, ahorro e ilusión ahora acotada, enmarcada así!. Corría como si no pudiera salir del ergástulo de mi mente, No me pregunten ¿como?, no lo sé, pero encontraba a la policía, que me auxiliaba y reducía a Miguel Ángel, ¡Ah! y aplacaba al enfurecido can.
En un segundo esquicio, también increíble, mi nieta y Diego, que viven su felicidad, Don Carlos padre de Diego posee un emprendimiento y taller mecánico custodiado por un impresionante Bulldog – el mismo de la escena con Miguel Ángel-, que en la realidad es tan bravo que lo tienen cautivo en una jaula de 3 x 3 mtrs. Y lo sueltan por las noches.
Don Carlos lo saca –cuidadosamente- con bozal a la calle, y no tuvo problemas, bueno digo, no los había tenido hasta que el perro, de una dentellada, casi le arranca una mano. Colofón: el can debió ser sacrificado.
Corolario
Estaba por concluir el sueño y aparece mi amada Hija Diana –desde su celestial latitud- y pronuncia:
“viste Papa que yo te había dicho que Miguel Ángel era loco”.
Allí concluye el episodio –el sueño-, claro quedaban las inquietudes de la interpretación. Hacia falta la psicología – ahora sin la presencia física de Diana que lo era.
Miguel Ángel: Diana fue la intermediaria para que lo conociera Miguel Ángel era encargado de reparaciones varias en el Hogar de Ancianos de Burzaco donde ella era Directora.
Miguel Ángel era un ser delicado, atento, respetuoso con quien tuve relaciones muy cordiales. Honesto y cumplidor, acreditaba acrisolada capacidad técnica, persona de confianza absoluta. Jamás tuvimos un si y un no. relaciones perfectas.
Mi interpretación: he mantenido con Miguel Ángel una relación amistosa mientras él se encargó por espacio de 10 largos años de atender todas las necesidades de mantenimiento del edificio.
Diana fue una hija ejemplar, generosa e iluminada que toda su inteligencia nunca la atesoró en forma individual ni egoísta; antes bien, la compartió con todos quienes la conocimos en pos de quien la necesitara.
Conocía, claro a don Carlos, a quien apreciaba muchísimo –como que eran virtuales consuegros. Y se laceró por el episodio con el Bulldog. Ahora el esquicio de Miguel Angel y el Bulldog, la maza y el amenazar con destruir los pisos flamantes quizá esta en las propia utopía de mi mente ya que Miguel Ángel, hace 4 meses por un infarto agudo de miocardio dejo la vida terrenal, la semblanza del Bulldog, al lado de Miguel Ángel, se deba porque debió ser, otra vez, sacrificado para que Miguel Ángel Viviera.
Es decir Don Carlos sacrifico al can, Miguel Ángel no pudo hacer, metafóricamente lo mismo. Puede ser caprichoso, lo único loco en Miguel Ángel es que desapareció a los 51 años, mientras quedamos sin su valiosa amistad.
JACQUES FARJI ABULAFIA 12-08-2008.-
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