ESO.... LO QUE NOS PASA
Si, desde luego, todo lo que nos pasa,
es mientras estamos vivos, y en tanto
sintonizados nuestras almas con esa
magestuosidad, la del espacio sideral,
armónico y exacto, que nos torna, así,
perplejos en su contemplación, que lo
absorbe todo, involucrando absolutamente
la más absorto de nuestra espiritualidad.
Tanta armonía espacial no llega a suturar
nuestra falencia, la de esa condición humana
que exige la perfección generalizada de una
paradojal singularidad imperfecta, que en
encarnizada batalla interior no nos deja,
del todo, y vivimos con el corazón apretado
por la angustia que no ceja, hasta que
recobremos la serenidad perdida, que
unicamente nuestra fe nos puede retornar.
La aventura de vivir no es un drama diario,
mucho menos un juego de niños, el balance
equilibrado puede ayudarnos por el camino
de una tranquilidad buscada, que quizá no
llegue a ser perfecta, pero que mitigue las
dudas, esas que nunca dejan de lacerarnos.
Tenemos al libre albedrío, que delimita el
bien y el mal, no abandonemos el primero,
y claro, huyamos despavoridos del otro.
Concluyendo, sabemos desde jóvenes y ya
adultos mayores, que cualquier acción que
merezca el reproche de nuestra conciencia,
espejo en la vida, hará incontenible un
desequilibrio que solo se desvanece con una
conducta moral irreprochable. ¡No dejemos
de intentarlo, es muy probable que, desde alli,
nos empiece a ir mejor en todo! ¡Algo hay que hacer!
Jfa-17-11-06
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario