EL ÁRBOL DE LA VIDA.-
Tan mentado, en nuestra parábola existencial, tiene componentes antiguos y ricos en connotaciones:
A) Las diversas ciencias, las conquista de cada disciplina por las más diversas tecnologías, son COMO LAS RAMAS.
B) Mientras los principios fundamentales son el TRONCO arraigado en lo profundo de una verdad irrenunciable de valores fundamentales que se hacen RAÍCES.
¿Hay algo que no funciona en la imagen del árbol?.-
Simplemente la inestabilidad del género humano que muta, varia, es móvil, su pensamiento va “aggiornándose” junto con la modernidad y la evolución que no se detiene.
Esa vida que nos inculca” ven mujer siéntate a mi lado, y que el mundo gire como quiera. Nunca seremos más jóvenes”.
El tiempo “todo lo da y todo lo quita”, pero con esa filosofía lejos de entristecer hay que templar el ánimo, al menos si n o tenemos miedo de arriesgarnos en el vuelo de Ícaro, aquel pájaro que huyo del laberinto de Creta con sus alas pegadas con cera que se derritieron al acercarse al Sol.
Quiero decir ¡cuidado! Podemos dar una cantidad de asertos y de posibilidades pero el “Homo Sapiens” se diferencia del resto de los animales ¿solo por el tamaño de su cerebro?. ¡El lenguaje? O quizás su irresistible tendencia al cambio, sentimiento que acompaña al momento. En definitiva “la verdad es hija del tiempo”.
Nunca hay nada definitivo, todo se hace relativo, opuesto una y otra vez a lo que oportunamente se ha considerado verdad donde no se haga incomprensible D-os en medio del diseño inteligente.
Cada vez menos insoslayable el “inconsciente” de la psicología de S.Freud. naturalmente “campos” que necesitan de la oportunidad de instalarse “del otro lado” cuando la verdad varia su rostro y es menester enfrentarse, cara a cara, con todas sus variantes que traten, eventualmente, de superar “la impasse”, venciendo a los escépticos, con frecuencia puede parecer absurda a los ojos de los que están siempre dispuestos a aceptar las interpretaciones dominantes
En el disenso debemos hallar la senda de estímulo al conocimiento eligiendo una oportunidad proclive al progreso indefinido, en ciencia, técnica, creencias donde la ortodoxia sea accesible al resto de las corrientes y que no se haga paradójico constituir una comunidad para participar de la verdad que lejos de cimentar su culto, lo disuelva.
Comprendamos que somos un haz humano de HERMANOS que en todo caso deben hallar el mimetismo amalgamante. Modificando, en la inteligencia de brindar futuro, reiterar luchas como las de Cain y Abel.
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