viernes, 13 de febrero de 2009

¡D I A N A !

¡D I A N A!
(MERECIO TODAS LAS BENDICIONES)
Tu evocación sabe a
bocanadas de aire puro.

Sos el agua fresca, en medio
de jornadas estivales salpicando
mi rostro de abundantes
caricias resparadoras,

Me asombra imaginarte,
en medio del ajetreo,
intentando la calma
para orientar al rebaño.

Con tu enorme espacio interior,
detenerte apenas y darte
momentos dorados en la
contemplación de las almas
que te eran afines.

Siempre huyendo de las estepas
gélidas de los desencuentros
que la calidez de tu corazón
deshacian con tu exquisita
fortaleza y seguridad.

En tus escondites furtivos
encontrabas la serenidad de la
que renacían reiteradamente
brotes de búsqueda y esperanza

¡Que las perspectivas celestiales,
misteriosas hasta la incomprensión,
de nuestra tenue condición humana.
te deparen en sus giros enigmáticos,
detrás del vendaval que te abatió:
refugio y paz espiritual!.- 09-02-08

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