miércoles, 18 de febrero de 2009

AQUELLAS UTOPICAS FANTASÍAS

AQUELLAS UTOPICAS FANTASIAS

Necesito, como todos, hoy día volver a
confiar en los pretéritos principios morales,
comunes, donde los chicos, los padres, profesores,
abuelos, tíos, vecinos eran gentes de respeto y consideración.

Cuanto más canos, próximos a viejos, lo eran con afecto,
donde era inimaginable reaccionar con exabruptos
frente a maestros ni autoridades.

Confiábamos en los adultos porque eran padres, madre, vecinos
o familiares de la cuadra –“del barrio”- de la ciudad, ahora
en los rascacielos, no conocemos ni al de la puerta próxima.

Éramos tan simples, chapoteábamos en los charcos de los días
de lluvia, nuestro premio era la calesita, una golosina, y el
beso de Mamá o el abrazo al regreso de Papá. Nuestros
miedos eran a la oscuridad, la arañas o films de terror.

¿A donde quedó aquel Buenos Aires de los 40, con el agente de
facción “Carlitos”, un padre postizo para todos los chicos,
donde el lechero venia con el tarro y la medida, o aquel hielero
que cortaba la barra a pedido, y el talan, talan del viejo
tranvía que se marchó, hace tanto al galpón de los recuerdos?

Aquí y ahora, hemos perdido la sonrisa, hoy estamos tristes
por todo lo que advertimos que se nos escurrió de entre las manos,
porque los nietos temerán las miradas de niños, jóvenes y
adultos.

Los derechos humanos privilegian a delincuentes y criminales,
entretanto, las cargas sociales ilimitadas, como una burla, caen
sobre ciudadanos honestos, hasta pagar deudas puntuales sabe
a una aureola que nos convierte en tontos, entretanto se
amnistia a los estafadores; no tomar ventajas parece de necios.

¡Que nos ha pasado?.-

Profesores maltratados en las aulas, comerciantes amenazados
por “protectores” traficantes, rejas por doquier en nuestras
puertas y ventanas.

¡Que valores son estos?.-


Automóviles más valorizados que los brazos, hijos exigiendo
premios por pasar de curso, celulares en las mochilas, de
los que están dejando recién los pañales.

¿Que van a exigir a cambio de un abrazo?.-


Un anillo tiene más valor que un diploma;
una pantalla gigante vale más que el coloquio;
un maquillaje es más costoso que un helado
.
¡Lamentablemente más vale parecer que ser!.-

¿Cuando fue que todo desapareció o se hizo ridículo?

¡Quiero sacar las rejas de mi ventana para tocar las flores!.-

¡Quiero volver a sentarme en la vereda, y tener la
puerta abierta, sin intrusos, en las noches de verano!.-

¡Quiero que la honestidad sea motivo de orgullo!.-

¡Quiero la cara limpia, rectitud de carácter y la mirada a los ojos!.-

¡Quiero la verguenza y la solidaridad!.-

¡Quiero, en fin: la esperanza, la alegría, loa confianza y la Fé!.-

¡Y, no me interesa estar a nivel de..............¡.-Deseo retornar
a la vida simple, donde la lluvia limpia me moje la cara.- Mirar
el cielo de septiembre, de leve brisa, a la mañana, donde sea mejor
que “TENER” el “SER”, comunes, sin sofisticaciones.
como uno.....como vos......o como yo: “CRIOLLOS”

Volver a valorar la simpleza, en mi mundo común. Sentir el
amor, la caridad, y ser solidarios basicamente. Poder indignarme
por la falta de ética, de moral, de respeto, Volvamos a ser “gente”
en un mundo más justo, donde las personas respeten a las personas.-

¡UTOPIA! ¿NO, SI? ¿QUIEN SABE?!HAGAMOS EL INTENTO!

No hay comentarios:

Publicar un comentario