Es el mundo…es la vida
Los vientos fuertes que azotan indiscriminadamente en puerto Madero los rascacielos de cemento y hierro, son los mismos que secaban las ropas en el patio o la terraza en cualquiera de los 100 barrios porteños de mi Buenos Aires Querido, esos que también, a veces, hacían añicos nuestro mas tiernos sueños.
Y cuantas veces nos enfrentamos por sentimientos encontrados, que a la postre nos laceran, sin solución de continuidad, y no hallar ninguna manera de superarlos.
En ocasiones, los vientos en las noches juegan con las nubes, inventando dibujos de figuras increíbles que bailan danzas ancestrales, mientras el viento silva confundiéndose con sonidos musicales que parecen embelezarnos.
El silencio se hace más gélido con esos miedos que nos rodean, entretanto son cálidos, extrañamente, para los cariños con que anhelamos comunicarnos, a quienes amamos y hablarles volcándoles todo cuanto experimentamos.
En simultáneo, somos testigos que los embates del viento alcanzan, salvando las distancias, para destruirle el nido del hornero, y este sin amilanarse, nos da el ejemplo de hacer, al otro día, un nido mejor.
A veces la noche es lóbrega, melancólica y tan fría como para experimentar como lo sufren los huesos propios, pero de pronto nos animan los recuerdos de los seres amados que salieron “de gira”, adelantándose en el tiempo a nosotros, que jamás dejamos de evocar.
Es así que los recordamos con sus mohines más graciosos, sus ocurrencias y recomendaciones, su forma de caminar o de reír, como vestían, la sonrisa del encuentro o como nos abrazaban con tierno y comunicativo amor.
No obstante, hemos conocido situaciones límite en que parecen asociarse: los vientos, las corrientes marinas, y ¿Por qué no? los designios del destino, esos que dicen traemos escrito en la palma de la mano, de modo que con tal impronta si no atinamos a dominar y armonizarnos con los elementos de la naturaleza, y el índice de nuestra suerte nos es esquiva, es probable que podamos cerrar inopinadamente el episodio temprano de la parábola singular que nos identifica.
Cuantas veces esos vientos vienen preñados de buenas nuevas son antesala de nacimientos de hijos, nietos, bisnietas, es cuando los campanarios de todos los templos, y los del corazón estallan en los sonidos más gloriosos que puede escuchar el alma que saben a bendición para los destinos de tan noveles vidas.
Como soslayar la unión de las parejas para integrarse en el palio nupcial del amor, dentro del Templo mientras las campanas doblan a gloria por la felicidad presente y el futuro a fructificar. A veces condiciones no tan propicias -económicas- forman parejas detrás del Templo, Y bien es otra impronta Aquí las campanas son las pulsaciones que hacen acelerar el corazón. Vale.-
Contrario sensu –ley de vida- cuando lo que sucede son partidas, siempre tempranas para la orbita de los afectos, las Naves de todos los templos exhalan sentidas imprecaciones de Requiem acompañando-espiritualmente- a los amados viajeros a los espacios celestiales.
No falta, ¡cuando no! horas infaustas que se viven en nuestro planeta –en diferentes latitudes- cuando los enfrentamientos que traen engañosas etiquetas disímiles, por apetencias disfrazadas, que sin excepción, se enmascaran en ambiciones económicas, para escarnio de una sociedad que no puede disimular su pequeñez de anhelos cuyos fines descalifican tales emprendimientos que nos desfiguran llenándonos de vergüenza ajena.
El mundo, ese espacio enorme –relativamente comparado con el esquena del sistema planetario que integramos- hermoso, armónico que la Creación destino para que ”el hombre se enseñoree en él” con todos sus bienes, es una intencionalidad que no será alcanzada hasta que no nos hagamos fuertes, codo a codo, para emerger juntos, sin necesidad de pisar una sola cabeza de nuestros semejantes
.
En ese momento dado, y solo entonces, se aquietaran los vientos de la vida, cuando se hacen encantados y no soplan embravecidos, solo nos sostienen para que podamos atinar a retomar el rumbo perdido….
JFA 16-05-2011
jueves, 19 de mayo de 2011
Mimetización de un encuentro inopinado
Mimetización de un encuentro inopinado
Ayer nos sentimos felices todos los integrantes del taller de literatura, desde el profesor –exultante- cuando le inquirí: ¿que premios había para este cuatrimestre?, y él me respondió con otra pregunta:¿Por qué?...pues porque hay una notable superación en el nivel de la producción de todos. El asintió con un gesto de satisfacción. Y era suficiente…todos nos sentíamos realizados. Y vamos por más, claro.
Es que a cada momento el ser humano percibe sensaciones diversas; dulces, amargas, vientos, silencios, encuentros sorpresivos, amores, rencor, pero no nos preocupemos más allá de la cuenta, ya que existir supone un abanico que contiene ese cúmulo de experiencias que hace más atractiva la aventura de vivir.
Cuantas veces nos hallamos en un páramo desierto, gélido como ninguno, sin saber que rumbo tomar para insistir en la marcha…
…Pero es suficiente que de pronto hallemos un alma gemela que aparece sin decir ¡agua va! y nos ilumina la vida; no es menester, ni siquiera estar “face a face”, y se valora la virtualidad.
Si está uno va aquilatando en cada palabra un gesto que se dibuja en la comisura de los finos labios, esos que enajenan los sentidos, o el retorno en un gracioso mohín, que es como una sutil invitación a despegar los pies del piso y volar…volar, o una mirada con los parpados entornados…que lo concilia todo, preciso momento en que tu otro yo, que ya no te cabe en el pecho exclama para si: ¡No estoy tan solo!
En cambio cuando no está la presencia física, de esa hada buena que nos entiende tanto, se nos asemeja a un mismo espejo en el que ambos nos identificamos evocando la presencia del otro, porque suenan las palabras de amistad emitidas llenas de inmaculada bondad, que traen consigo un sabor inefable a un néctar saborizado con la miel de todos los panales.
Quizás esto sea más fácil expresarlo que comprenderlo en estos tiempos que corren globalizados…¿o es que algo esta cambiando?.-
JFA 17-05-2011
Ayer nos sentimos felices todos los integrantes del taller de literatura, desde el profesor –exultante- cuando le inquirí: ¿que premios había para este cuatrimestre?, y él me respondió con otra pregunta:¿Por qué?...pues porque hay una notable superación en el nivel de la producción de todos. El asintió con un gesto de satisfacción. Y era suficiente…todos nos sentíamos realizados. Y vamos por más, claro.
Es que a cada momento el ser humano percibe sensaciones diversas; dulces, amargas, vientos, silencios, encuentros sorpresivos, amores, rencor, pero no nos preocupemos más allá de la cuenta, ya que existir supone un abanico que contiene ese cúmulo de experiencias que hace más atractiva la aventura de vivir.
Cuantas veces nos hallamos en un páramo desierto, gélido como ninguno, sin saber que rumbo tomar para insistir en la marcha…
…Pero es suficiente que de pronto hallemos un alma gemela que aparece sin decir ¡agua va! y nos ilumina la vida; no es menester, ni siquiera estar “face a face”, y se valora la virtualidad.
Si está uno va aquilatando en cada palabra un gesto que se dibuja en la comisura de los finos labios, esos que enajenan los sentidos, o el retorno en un gracioso mohín, que es como una sutil invitación a despegar los pies del piso y volar…volar, o una mirada con los parpados entornados…que lo concilia todo, preciso momento en que tu otro yo, que ya no te cabe en el pecho exclama para si: ¡No estoy tan solo!
En cambio cuando no está la presencia física, de esa hada buena que nos entiende tanto, se nos asemeja a un mismo espejo en el que ambos nos identificamos evocando la presencia del otro, porque suenan las palabras de amistad emitidas llenas de inmaculada bondad, que traen consigo un sabor inefable a un néctar saborizado con la miel de todos los panales.
Quizás esto sea más fácil expresarlo que comprenderlo en estos tiempos que corren globalizados…¿o es que algo esta cambiando?.-
JFA 17-05-2011
jueves, 5 de mayo de 2011
EL CONFLICTO DE SIEMPRE
Desde que me asiste la memoria puedo barajar, desde el recuerdo, a manera de crónica, este tipo de historia reiterada, cuando el conflicto central aleja y acerca, como marionetas, a los personajes que en ella participan.
Los que están más expuestos son los actores y actrices cuyas vidas ya sea en el espacio vacío, del escenario teatral que ellos llenan viviendo tantas personalidades como personajes encarnen, que a veces se confunden, en la vida real con ellos mismos.. O bien si son esquicios en secuencias fílmicas que los lanzan una y otra vez al conocimiento público. Y más modernamente los vemos –en la cotidianeidad- en las tiras de la TV.
Recordaré simplemente a Felipe (Luis Santiago Sandrini -1905-1980) en el romance con el personaje de otra historia aquella en que la protagonista emblemática (Laura Ana Merello –Tita/ 1904-2002) era quien cantaba, entre otras: ”se dice de mi…” una milonga inolvidable que nadie entonó como ella.
Dos grandes artistas viscerales de una fuerte personalidad fueron apasionados amantes con romances y noviazgos repetidos del sello del Buenos Aires dramático y apasionado donde las historias de amor estaban plenas de desencuentros y rupturas (1946-1956) década caliente, si la hubo en lo emocional, dejando aquellas imágenes que estaban en el alma de la gente entregando a sus pupilas, en su constante seguimiento, destellos indelebles.
Y voy a cometer esa osadía del observador que va recorriendo las fichas de la remembranza y salta a la vista, nítida, la de “Mordisquito” (Enrique Santos Discelopolo/l901-l951) aquel de: ”A mi me la vas a contar” y Tania una artista de origen español, a quien la inventó cantante de tango; distinta de la otra pareja pero igual en la fuerza de un acercamiento que se mantuvo por 24 años, con sus remezones, claro, hasta que el ansia de alcanzar la “otra” cima, provocó en el excelente poeta-actor y autor un ocaso triste de lo mas inopinado.
Así fue como de pronto la política lo tentó para hacer una incursión –radial- que el intuía exitosa y esclarecedora para la ciudadanía; entonces y solo entonces conoció el escarnio que los intelectuales, sus amigos de otrora, y sus colegas –todos- quienes los habían aplaudido hasta enrojecer sus palmas le dieron vuelta la cara; cada gesto de desprecio era una puñalada para su sensible alma, que muy en breve –como si fuera una grave enfermedad terminal- lo llevo a dejar tempranamente la existencia, porque su inmensa pena no soporto la prueba.
Ya ven…tan fuertes.-todos- invariablemente temperamentales, exitosos, propietarios por años de las luces de rodas las marquesinas de los variados espectáculos teatrales, cinematógraficos y musicales buceando, no obstante el devenir, oteando siempre el horizonte del éxito, como en muchos ejemplos de la historia queda la evidencia de lo efímero de la parábola existencial, a veces con sellos desgarradores.-¡Es la vida!.-
JFA 27.04-2011
Desde que me asiste la memoria puedo barajar, desde el recuerdo, a manera de crónica, este tipo de historia reiterada, cuando el conflicto central aleja y acerca, como marionetas, a los personajes que en ella participan.
Los que están más expuestos son los actores y actrices cuyas vidas ya sea en el espacio vacío, del escenario teatral que ellos llenan viviendo tantas personalidades como personajes encarnen, que a veces se confunden, en la vida real con ellos mismos.. O bien si son esquicios en secuencias fílmicas que los lanzan una y otra vez al conocimiento público. Y más modernamente los vemos –en la cotidianeidad- en las tiras de la TV.
Recordaré simplemente a Felipe (Luis Santiago Sandrini -1905-1980) en el romance con el personaje de otra historia aquella en que la protagonista emblemática (Laura Ana Merello –Tita/ 1904-2002) era quien cantaba, entre otras: ”se dice de mi…” una milonga inolvidable que nadie entonó como ella.
Dos grandes artistas viscerales de una fuerte personalidad fueron apasionados amantes con romances y noviazgos repetidos del sello del Buenos Aires dramático y apasionado donde las historias de amor estaban plenas de desencuentros y rupturas (1946-1956) década caliente, si la hubo en lo emocional, dejando aquellas imágenes que estaban en el alma de la gente entregando a sus pupilas, en su constante seguimiento, destellos indelebles.
Y voy a cometer esa osadía del observador que va recorriendo las fichas de la remembranza y salta a la vista, nítida, la de “Mordisquito” (Enrique Santos Discelopolo/l901-l951) aquel de: ”A mi me la vas a contar” y Tania una artista de origen español, a quien la inventó cantante de tango; distinta de la otra pareja pero igual en la fuerza de un acercamiento que se mantuvo por 24 años, con sus remezones, claro, hasta que el ansia de alcanzar la “otra” cima, provocó en el excelente poeta-actor y autor un ocaso triste de lo mas inopinado.
Así fue como de pronto la política lo tentó para hacer una incursión –radial- que el intuía exitosa y esclarecedora para la ciudadanía; entonces y solo entonces conoció el escarnio que los intelectuales, sus amigos de otrora, y sus colegas –todos- quienes los habían aplaudido hasta enrojecer sus palmas le dieron vuelta la cara; cada gesto de desprecio era una puñalada para su sensible alma, que muy en breve –como si fuera una grave enfermedad terminal- lo llevo a dejar tempranamente la existencia, porque su inmensa pena no soporto la prueba.
Ya ven…tan fuertes.-todos- invariablemente temperamentales, exitosos, propietarios por años de las luces de rodas las marquesinas de los variados espectáculos teatrales, cinematógraficos y musicales buceando, no obstante el devenir, oteando siempre el horizonte del éxito, como en muchos ejemplos de la historia queda la evidencia de lo efímero de la parábola existencial, a veces con sellos desgarradores.-¡Es la vida!.-
JFA 27.04-2011
UNA VENTANA AL MUNDO DE LOS ESPIRITUS
UNA VENTANA AL MUNDO DE LOS ESPIRITUS:
LOS ESPEJOS
INTRODUCCIÓN: quizás apele a una sola carilla; como detalle previo hay quienes tienen afición por los relojes, otros por cuadros, los hay por encendedores, muchos con animalitos domésticos, lapiceras; para nuestro personaje son los espejos, que él fabrica.
Nada es casual, cada suceso se va hilvanando con otro, a una edad joven, Teo el hombre emprendedor aspira, naturalmente, a ser exitoso. Todo le sonríe. Se lleva al mundo por delante a mordiscones, digo casi como un brillante flash publicitario de actualidad.
Pero entremos en el meollo de la cosa: de por medio había una gran relación, y ese amigo de siempre se veía desplazado por el tono de este triunfador, y alcanzado ese instante de sincerarse, antes que estallara el CONFLICTO, se entablo este diálogo:
--Teo: Hace días que te noto esquivo, siempre hemos sido amigos, pero desde hace un tiempo solo percibo frialdades de tu parte.
..Amigo: Si, no te falta razón, voy a tratar de ubicarte (lo toma de un brazo suavemente y lo lleva hasta un gran ventanal) allí le dice: mira a la calle.
--Teo: Así lo hago
--A: ¿Qué ves?
--Teo: veo a la gente
--A: Bien ahora veni por favor, nos acercaremos frente a aquel espejo, uno de tantos, que vos fabricaste –deploro decirlo lo único que te queda-en esta bancarrota total (frente al espejo lo interroga) ¿Qué ves ahora?
--Teo: ¡Me veo a mi!.
..A Allí esta el motivo de nuestro distanciamiento, cuando el hombre no tiene fortuna puede ver a sus semejantes como a él mismo, en tanto que en su momento de esplendor con poder y riqueza -frente a una lámina de plata- solo se ve a si mismo.
En el epilogo Teo decía: si te dijera que no te comprendo te mentiría; hace pocos días mirando un diagrama de nuestro sistema planetario, que integra La Tierra, otros planetas tenían el tamaño de una moneda de oro mexicana, y el nuestro era simplemente un diminuto puntito azul, de modo que hasta que no comprendamos que nos debe guiar el altruismo, a despecho de tanta endebles el orbe será el caos que conocemos
Los amigos se abrazaron, no sabían que les deparará el futuro, sin embargo tomaban conciencia de que su amistad era indisoluble.-
JFA 20-04-2011
LOS ESPEJOS
INTRODUCCIÓN: quizás apele a una sola carilla; como detalle previo hay quienes tienen afición por los relojes, otros por cuadros, los hay por encendedores, muchos con animalitos domésticos, lapiceras; para nuestro personaje son los espejos, que él fabrica.
Nada es casual, cada suceso se va hilvanando con otro, a una edad joven, Teo el hombre emprendedor aspira, naturalmente, a ser exitoso. Todo le sonríe. Se lleva al mundo por delante a mordiscones, digo casi como un brillante flash publicitario de actualidad.
Pero entremos en el meollo de la cosa: de por medio había una gran relación, y ese amigo de siempre se veía desplazado por el tono de este triunfador, y alcanzado ese instante de sincerarse, antes que estallara el CONFLICTO, se entablo este diálogo:
--Teo: Hace días que te noto esquivo, siempre hemos sido amigos, pero desde hace un tiempo solo percibo frialdades de tu parte.
..Amigo: Si, no te falta razón, voy a tratar de ubicarte (lo toma de un brazo suavemente y lo lleva hasta un gran ventanal) allí le dice: mira a la calle.
--Teo: Así lo hago
--A: ¿Qué ves?
--Teo: veo a la gente
--A: Bien ahora veni por favor, nos acercaremos frente a aquel espejo, uno de tantos, que vos fabricaste –deploro decirlo lo único que te queda-en esta bancarrota total (frente al espejo lo interroga) ¿Qué ves ahora?
--Teo: ¡Me veo a mi!.
..A Allí esta el motivo de nuestro distanciamiento, cuando el hombre no tiene fortuna puede ver a sus semejantes como a él mismo, en tanto que en su momento de esplendor con poder y riqueza -frente a una lámina de plata- solo se ve a si mismo.
En el epilogo Teo decía: si te dijera que no te comprendo te mentiría; hace pocos días mirando un diagrama de nuestro sistema planetario, que integra La Tierra, otros planetas tenían el tamaño de una moneda de oro mexicana, y el nuestro era simplemente un diminuto puntito azul, de modo que hasta que no comprendamos que nos debe guiar el altruismo, a despecho de tanta endebles el orbe será el caos que conocemos
Los amigos se abrazaron, no sabían que les deparará el futuro, sin embargo tomaban conciencia de que su amistad era indisoluble.-
JFA 20-04-2011
martes, 19 de abril de 2011
C O I N C I D E N C I A
C O I N C I D E N C I A
LA VERDAD SIEMPRE ES MERITORIA
POR QUE NO HAY COMO REBATIRLA
No todos los días que transitamos son iguales: unos gloriosos otros mejor no…solo por nombrar los extremos entre los cuales nos desenvolvemos: silenciosos, trágicos, sinceros o farsantes.
Quizás por eso la MUECA, de mi cara, ese gesto o movimiento, que lo expresa todo, sin esforzarme, decía de mi estado de ánimo que era igual a una receta culinaria que incluye ingredientes variados.
Es que indirectamente mi sentido de la LEALTAD me reprocha no abrirme a la realidad, como lo merece el cumplimiento de aquello que son exigencias de las leyes de la fidelidad tácita o escrita, es lo mismo, como soslayar lo que los enseñan como honor y compromiso de no renunciar a difundir lo que creemos en los momentos buenos o malos.
A veces, simplemente, para cambiar el talante no hacemos de un terrón de sacarosa, nombre vulgar del AZUCAR puro que es blanco, del grupo de los hidratos, y que nos puede endulzar, naturalmente, hasta el alma o intentarlo al menos.
Nunca sabemos ¿porque?, pero de pronto nos acercamos a una taller de filosofía, esa ciencia que adereza las relaciones humanas, aceitándolas, para hacer que se deslicen mejor elevándolas y afirmo –para mis fibras interiores- como que es una causalidad.
Afrontando las nociones iniciales del programa a partir de Hegel (1770-1831) filósofo e idealista alemán, tratamos de captar las nociones básicas que nos hablan del “ENSI”, que será luego ese SER ENSI MISMO, cuando alcanza la racionalidad y llega a concluir que la naturaleza, digo La Creación, Dios, cada semejante y uno mismo somos como UNO CON ËL.
Este ENSI tiene la peculiaridad de su duplicación y el germen que transfirió al nuevo SER lo hará completo, otra vez, con el ENSI cuando alcance la maduración de la propia racionalidad.
Aquí es cuando salta –de pronto- a nuestro conocimiento: PITÁGORAS, un filósofo cuyas obras solo se han conocido a través de sus discípulos; el mismo aunque no pasó desapercibido estaba enrolado cercano al pensamiento de Platón; que a su vez, como muchos otros pensadores griegos se trasladaron a Egipto donde vivieron por 15 o 20 años abrevando sus conocimientos en la sabiduría de los sabios de las cortes faraónicas.
Hay que destacar que Pitágoras unía filosofía con matemáticas cuyo conjunto se conjugaba con el cosmos, la música envolviendo el alma, preciso momento en que todo se adicionaba en una unicidad para la sanación del espíritu.
Aquí obra la COINCIDENCIA llegamos a la misma ecuación: SER SINO UNO MISMO con la impronta de Pitágoras donde la música sublime y fundamental más la adición a la filosofía el cosmos y el alma se purifican en el SER que con Dios y el orbe vuelven a ser UNO.-
JFA 16-04-2011
LA VERDAD SIEMPRE ES MERITORIA
POR QUE NO HAY COMO REBATIRLA
No todos los días que transitamos son iguales: unos gloriosos otros mejor no…solo por nombrar los extremos entre los cuales nos desenvolvemos: silenciosos, trágicos, sinceros o farsantes.
Quizás por eso la MUECA, de mi cara, ese gesto o movimiento, que lo expresa todo, sin esforzarme, decía de mi estado de ánimo que era igual a una receta culinaria que incluye ingredientes variados.
Es que indirectamente mi sentido de la LEALTAD me reprocha no abrirme a la realidad, como lo merece el cumplimiento de aquello que son exigencias de las leyes de la fidelidad tácita o escrita, es lo mismo, como soslayar lo que los enseñan como honor y compromiso de no renunciar a difundir lo que creemos en los momentos buenos o malos.
A veces, simplemente, para cambiar el talante no hacemos de un terrón de sacarosa, nombre vulgar del AZUCAR puro que es blanco, del grupo de los hidratos, y que nos puede endulzar, naturalmente, hasta el alma o intentarlo al menos.
Nunca sabemos ¿porque?, pero de pronto nos acercamos a una taller de filosofía, esa ciencia que adereza las relaciones humanas, aceitándolas, para hacer que se deslicen mejor elevándolas y afirmo –para mis fibras interiores- como que es una causalidad.
Afrontando las nociones iniciales del programa a partir de Hegel (1770-1831) filósofo e idealista alemán, tratamos de captar las nociones básicas que nos hablan del “ENSI”, que será luego ese SER ENSI MISMO, cuando alcanza la racionalidad y llega a concluir que la naturaleza, digo La Creación, Dios, cada semejante y uno mismo somos como UNO CON ËL.
Este ENSI tiene la peculiaridad de su duplicación y el germen que transfirió al nuevo SER lo hará completo, otra vez, con el ENSI cuando alcance la maduración de la propia racionalidad.
Aquí es cuando salta –de pronto- a nuestro conocimiento: PITÁGORAS, un filósofo cuyas obras solo se han conocido a través de sus discípulos; el mismo aunque no pasó desapercibido estaba enrolado cercano al pensamiento de Platón; que a su vez, como muchos otros pensadores griegos se trasladaron a Egipto donde vivieron por 15 o 20 años abrevando sus conocimientos en la sabiduría de los sabios de las cortes faraónicas.
Hay que destacar que Pitágoras unía filosofía con matemáticas cuyo conjunto se conjugaba con el cosmos, la música envolviendo el alma, preciso momento en que todo se adicionaba en una unicidad para la sanación del espíritu.
Aquí obra la COINCIDENCIA llegamos a la misma ecuación: SER SINO UNO MISMO con la impronta de Pitágoras donde la música sublime y fundamental más la adición a la filosofía el cosmos y el alma se purifican en el SER que con Dios y el orbe vuelven a ser UNO.-
JFA 16-04-2011
LA VIDA: CASCADA DE EMOCIÓN
LA VIDA; CASCADA DE EMOCIÓN
Cualquier persona en el traslado evolutivo de su parábola existencial puede perder algo muy valioso; una joya, una amistad, la salud, un documento, pero nada tan superlativo como la vida.
Hace muchos años, en 1949 pedí adelantar mi Servicio Militar, ya que muy enamorado, quería sellar esa relación con el pacto matrimonial.
El destino quiso, que rápidamente ingresado, contrajera un tremenda enfermedad, más en aquellos tiempos, que hoy parecen remotos. Sin embargo mi Fe me hizo clamar al Sumo Arquitecto, y su mano generosa y ancha me hizo eyectarme –tras tres meses de internación- otra vez a existir normalmente.
Aquí hago un breve digresión al margen:”¿Qué es normal”? diría me amada hija Diana, que está en todas partes, decidida discípula de Lacan como Psicóloga, quizás mi nombre de pila –Jacques este involucrado-inclinara la balanza, no lo se, solo es una chanza.
Pero quiero decir, volviendo al principio, me recuperé y viví con mis amados padres, y hermanos, tuve mi boda, conocí las mieles puras del amor, mis hijos y mas tarde las delicias de los nietos en el cálido otoño de la existencia, para llegar ahora mismo a mi bisnieta Violeta 7 meses para ocho, el premio más inusitado.
También hubo otros golpes severos; seres amados que parten de la existencia adelantando su viaje, que siempre es prematuro para los que los amamos.
En otro orden conocí a ramilletes, bandadas de almas gemelas, en mi largo camino, y en los talleres, cuanto en otras actividades sociales afines. Realmente un alto reparador en el camino.
Siento que a todas luces valió la pena recuperar la salud y la vida plena para disfrutarla en compañía de los seres queridos y los amigos en cada momento que compartimos café de por medio.
Y de pronto, uno sale inopinadamente en paseo de una semana a Villa Gesell del 9 al 16 de abril, pleno otoño y disfrutar 7 días de sol. En uno de ellos, estábamos en la playa, porque ratifico que era casi de verano, le dije a mi esposa: voy a la orilla; ella sabe que disfruto al poner los pies en el agua, maragato como soy, nacido sobre el Atlántico, había muy pocos turistas, ya la temporada estival había mermado su concurrencia ostensiblemente, y sentí como que me escindía del suelo, momento en que me invadían dulces fantasías como que esas olas que venían…y venían… y venían…traían consigo hadas y gnomos que quedaban suspendidos en el espacio, mientras los delfines azules danzaban saludándome con su bondadosa alegría tan comunicativa sosteniéndola hasta que aparece una sirena dorada, la que abrazándome decididamente me arrastra a lo mas profundo bailando una danza –tenue- marinera impregnada de una musicalidad que jamás había oído…¿inédita?...¡quizás! y por fin ceso el abrazo ( lo bueno no dura) y me devolvió a la playa (no le habré gustado).
De pronto el Arco Iris se dibujo-sin lluvias previas- en el horizonte, pero no teman, no me enloquecí, solo quizás soñé, y recordé el pacto del Señor con su pueblo elegido, tras el diluvio decretado como castigo, de lo cual se arrepiente y promete no volver a penarlo.
Entretanto en otro rapto ya de vuelta del ensueño no había hadas ni gnomos, ni sirena ni delfines, pero estaba ella. Mi novia de siempre, esperándome, la abrace muy fuerte y nos retiramos al Marges un complejo lujoso que nos asignaron. Concluía así nuestra nueva luna de miel.
Pero faltaba algo…esa noche el viento y el mar aullaban desde las vísceras del océano, desde lo hondo de la noche, pronunciando al silencio sentencias, recuerdos, sucesos que este jamás revelará.-
JFA 14-04-2011
Cualquier persona en el traslado evolutivo de su parábola existencial puede perder algo muy valioso; una joya, una amistad, la salud, un documento, pero nada tan superlativo como la vida.
Hace muchos años, en 1949 pedí adelantar mi Servicio Militar, ya que muy enamorado, quería sellar esa relación con el pacto matrimonial.
El destino quiso, que rápidamente ingresado, contrajera un tremenda enfermedad, más en aquellos tiempos, que hoy parecen remotos. Sin embargo mi Fe me hizo clamar al Sumo Arquitecto, y su mano generosa y ancha me hizo eyectarme –tras tres meses de internación- otra vez a existir normalmente.
Aquí hago un breve digresión al margen:”¿Qué es normal”? diría me amada hija Diana, que está en todas partes, decidida discípula de Lacan como Psicóloga, quizás mi nombre de pila –Jacques este involucrado-inclinara la balanza, no lo se, solo es una chanza.
Pero quiero decir, volviendo al principio, me recuperé y viví con mis amados padres, y hermanos, tuve mi boda, conocí las mieles puras del amor, mis hijos y mas tarde las delicias de los nietos en el cálido otoño de la existencia, para llegar ahora mismo a mi bisnieta Violeta 7 meses para ocho, el premio más inusitado.
También hubo otros golpes severos; seres amados que parten de la existencia adelantando su viaje, que siempre es prematuro para los que los amamos.
En otro orden conocí a ramilletes, bandadas de almas gemelas, en mi largo camino, y en los talleres, cuanto en otras actividades sociales afines. Realmente un alto reparador en el camino.
Siento que a todas luces valió la pena recuperar la salud y la vida plena para disfrutarla en compañía de los seres queridos y los amigos en cada momento que compartimos café de por medio.
Y de pronto, uno sale inopinadamente en paseo de una semana a Villa Gesell del 9 al 16 de abril, pleno otoño y disfrutar 7 días de sol. En uno de ellos, estábamos en la playa, porque ratifico que era casi de verano, le dije a mi esposa: voy a la orilla; ella sabe que disfruto al poner los pies en el agua, maragato como soy, nacido sobre el Atlántico, había muy pocos turistas, ya la temporada estival había mermado su concurrencia ostensiblemente, y sentí como que me escindía del suelo, momento en que me invadían dulces fantasías como que esas olas que venían…y venían… y venían…traían consigo hadas y gnomos que quedaban suspendidos en el espacio, mientras los delfines azules danzaban saludándome con su bondadosa alegría tan comunicativa sosteniéndola hasta que aparece una sirena dorada, la que abrazándome decididamente me arrastra a lo mas profundo bailando una danza –tenue- marinera impregnada de una musicalidad que jamás había oído…¿inédita?...¡quizás! y por fin ceso el abrazo ( lo bueno no dura) y me devolvió a la playa (no le habré gustado).
De pronto el Arco Iris se dibujo-sin lluvias previas- en el horizonte, pero no teman, no me enloquecí, solo quizás soñé, y recordé el pacto del Señor con su pueblo elegido, tras el diluvio decretado como castigo, de lo cual se arrepiente y promete no volver a penarlo.
Entretanto en otro rapto ya de vuelta del ensueño no había hadas ni gnomos, ni sirena ni delfines, pero estaba ella. Mi novia de siempre, esperándome, la abrace muy fuerte y nos retiramos al Marges un complejo lujoso que nos asignaron. Concluía así nuestra nueva luna de miel.
Pero faltaba algo…esa noche el viento y el mar aullaban desde las vísceras del océano, desde lo hondo de la noche, pronunciando al silencio sentencias, recuerdos, sucesos que este jamás revelará.-
JFA 14-04-2011
martes, 29 de marzo de 2011
EL RELOJ BIOLOGICO
EL RELOJ BIOLOGICO La belleza es mas evidente que el genío, no necesita explicación, casi como la verdad que es irrebatible A largos años vista, aquel día en que cumplía 13, la voz de mi, Padre con queda emoción balbuceo: “¡Ya sos un hombre!, te regalo este Diario, para que escribas tus vivencias de los mejores recuerdos, esos que algún día, harán tremolar en la cassette de tu memoria sentimientos para impactarte hasta los tuétanos… ya lo verás. Ya lo verás repetía…” Quizás me sorprendiera en aquel instante, sin embargo debo haber escrito sensaciones, recuerdos, porque hoy lo abrí en el 15-01-1944, donde señalaba, el pesado calor reinante a las 20, cuando comenzó a moverse todo: arañas, muebles…en donde vivía: Colegiales, era la onda expansiva del terremoto de San Juan. Dejando páginas de lado en 1945, febrero-marzo, era carnaval, ya solo eso me atrapaba, y estaba fascinado, pensando en Elena, aquella vecina dulce, físicamente armoniosa, que exaltaba su marcada estampa sinuosa, tan etérea y angelical, con la que a menudo-entrecerrando los ojos- soñaba despierto. Así memorizo el esquicio cómo la conocí; era 1942 en que me estaba preparando, con una buena profesora, en Caballito para ingresar a la Escuela Otto Krausse, y una de esas mañanas me disponía a hacer la fila del ómnibus 63, en la esquina de Conde y Fco. Lacroze, donde había 6 personas, y la última era la seductora Elena con una correa en la mano que la unía a un hermoso perrito pequines, cuando le inquirí: --¿Esperas el ómnibus? --“¡No!” me respondió lánguida…magnetizándome; sólo entonces me coloqué delante de ella en la cola; enseguida recapacité, y volviéndome exprese: --Perdoname, qué tonto!...no ibas a subir al ómnibus con el perrito. Allí quedo la escena que jamás se borraría. Claro, todo estaba en mi diario. Como aquel baile de carnaval en el Club Social Colegiales, que estaba en la avda. Federico. Lacroze al 3.600, vereda impar, no lo puedo olvidar porque enfrente vivía la hermana de mi Madre la Tía Luisa Ratifico entonces, que fui a bailar, me complacía tanta algarabía que siempre significaron gozar de sus variables en las murgas, la serpentina, el fino papel picado y los aerosoles con que se apoderaba de mi cada carnaval. Pero lo mejor, la frutilla del postre fue que sorpresivamente me encontré allí con Elena, a quien ipso- facto invite a danzar, perdiéndonos en un tango, dos, tres, que se yo…después nos empapamos de jazz… la noche concluía, y rogaba que no se me escapara, la imaginaba angelada, con su boquita pintada detenida allí, estática para siempre, y caía en la cuenta que eso… eso era una utopia Los tiempos corren, se alejan…pero la memoria instala a fuego aquella almita afín, exquisita, delicada, de grácil cuerpecito con esos senos nacientes, unos ojos de mirar absorto, que a mis pupilas dilataban iluminando la noche, y a mi corazón lo hacía saltar como para escaparse del pecho. Nunca la podré olvidar, MI RELOJ BIOLOGICO, no deja de evocarla, dibujándola en medio del carnaval, cuando ya se hace físicamente inalcanzable. Mas tarde supe que estaba noviando con un muchacho que incursionaba con fuerza en política adversa al signo del gobierno de turno, que lo encarcelo en el frío sur, sucumbiendo allí por las torturas. A ella no la volví a ver, me entere después que había fallecido de pena. La noche de ese día nefasto, naturalmente no podía conciliar el sueño; mi Madre coleccionaba cajitas de música de tipos diversos, una de ellas, adornaba mi amplia mesita de luz, sobre ella la coronaba una bailarina, al hacerla funcionar, el aire de vals que reproducía era tenue, no podía apartar los ojos de la escena danzante en medio de mi emotiva remembranza, y claro, finalmente dormido la soñé erguida, inasible con todo sus adornos de peculiaridades inmanentes a una personalidad única. Mientras me halla en brazos de Morfeo, ella toda una Reina se escindía de la cajita invitándome con gracioso mohín a bailar en un gesto de absoluto mimetismo, la tomaba entre mis brazos y volábamos, dando vueltas y más vueltas, mientras nos besábamos sutilmente en la comisura de nuestros labios, lo que nos producía ese embelezo que concluye en el paroxismo… Es en fin la génesis, de este “dossier” donde entablo un romance con una bailarina de una cajita de música, momento en que todo mi interior tiembla mientras afloran incontenibles tantos sentimientos. Solo un sueño…hermoso…muy hermoso…nada más… …pero aún la busco…cómo enamorado impenitente…... JFA 28-03-2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)